El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, este jueves durante la sesión de control al gobierno en el Pleno del Parlamento. - Francisco J. Olmo - Europa Press
SEVILLA 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha trazado este jueves en el Pleno del Parlamento un recetario de convivencia social y política para una Andalucía que ha afrontado un inicio de año marcado por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y la sucesión de borrascas y tiene en el horizonte del primer semestre del año las elecciones al Parlamento de Andalucía.
Ha hablado Moreno de "siete principios", entre los cuales ha situado en primer lugar "la defensa y respeto de las instituciones" y seguidamente ha ubicado "el respeto al adversario político, que no es un enemigo al que haya que destruir y con el que podemos construir".
Ha partido de la consideración de que "es evidente" que el nuevo periodo de sesiones en la Asamblea legislativa autonómica "viene precedido de situaciones complejas continuadas que han puesto al límite la capacidad de nuestros servicios".
El presidente andaluz ha advertido de que "una sociedad no debe ser mejor que sus representados" y ha situado como "una obligación moral estar a la altura", mensajes que ha lanzado durante la pregunta que le ha hecho el portavoz de su grupo, Toni Martín.
Ha blandido como una de las conclusiones que se pueden extraer de la catástrofe de Adamuz con sus 46 fallecidos y de la acumulación de borrascas es el hallazgo de una sociedad "seria, madura, comprometida, solidaria" y ha invitado a que en este nuevo periodo parlamentario que comienza con febrero se tracen "objetivos más grandes" y que "nos fijemos en ellos y nos dejemos de tanta bronca".
En su listado de principios que ha blandido Moreno ante la Cámara autonómica ha incluido "el diálogo permanente con todos", donde ha incluido a todos quienes "respeten nuestro marco constitucional y estatutario", convencido de que con esas premisas "todos tienen cabida".
Ha reclamado Moreno seguidamente "seguridad jurídica", meta que ha definido como "la base de cualquier proyecto", antes de afirmar que "no podemos cuestionar al poder judicial", junto con otros propósitos como "la escucha permanente de la sociedad andaluza", mientras que el último ingrediente de su propuesta de convivencia política y social ha sido para apostar por "una gestión basada en la transformación".
El presidente andaluz ha sostenido como reflexión ante el inicio de año que "no hay nada seguro ante las incertidumbres sobrevenidas", por lo que ha apostado por "estar preparados" para "buscar los recursos suficientes", aun cuando ha acabado reconociendo que "nunca lo estamos para una catástrofe".
Ha subrayado "la actitud" de los andaluces ante dos catástrofes consecutivas, a quienes ha descrito como "cercanos, sensatos, sensibles, empáticos", para concluir que esa reacción es "un elemento motivador, un acicate para todos los que nos dedicamos a la gestión pública".
Se ha mostrado convencido de que los ciudadanos en estos momentos "quieren otros estilos políticos, otras formas de entender la política", que ha concretado en "más acuerdo, encuentro, sentido común, más unión, menos crispación".
Ha advertido al Parlamento andaluz que tiene ante sí "la oportunidad de demostrar que esta Cámara no es igual que otras Cámaras, que no somos iguales" con el argumento de que "el ambiente que vivimos en Andalucía está por encima de los intereses partidarios".