Un agente de la policía adscrita junto a uno de los miliarios romanos. - JUNTA
JAÉN 10 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Unidad de Policía Nacional Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía (UPA) en Jaén ha recuperado un miliario romano en Espeluy, después de que una familia, "aparentemente sin ser consciente de su relevancia", se lo llevara del lugar donde apareció tras un movimiento de tierra.
Fueron responsables del consistorio espeluseño los que, a comienzos de marzo, avisaron a técnicos especialistas en la materia de la Junta de Andalucía del hallazgo casual en su término de varias piezas.
Fue, en concreto, en el paraje conocido como Camino de los Romanos, donde las intensas lluvias del pasado mes de febrero habrían provocado un movimiento de tierras, según ha informado este viernes en una nota el Gobierno andaluz
Eso hizo que quedara al descubierto una agrupación de miliarios -- columnas de piedra que se colocaban junto a las calzadas romanas para indicar distancias--, situados en lo que era la Vía Augusta (principal arteria de comunicaciones de la Hispania romana que unía la ciudad de Cádiz con los Pirineos).
En un principio, se localizaron dos miliarios, uno elaborado en piedra arenisca con un tamaño de 2,65 metros de altura y otro con una altura de 0,93 metros. Ambos carecían, en apariencia, de inscripciones visibles. Las dos piezas fueron recogidas y trasladadas a un lugar seguro para su estudio, dado su valor como parte del patrimonio histórico andaluz.
Sin embargo, en el mismo punto quedó parcialmente enterrado un tercer miliario, "a la espera de que el terreno, aún húmedo, se asentara y de que se obtuvieran las autorizaciones necesarias para proceder a su extracción". Días después, cuando los arqueólogos de la Junta regresaron al lugar para retirarlo, comprobaron que la pieza había desaparecido.
Tras la correspondiente denuncia, se iniciaron gestiones para esclarecer lo ocurrido y recuperar el miliario. Las indagaciones realizadas en la zona permitieron localizarlo en poder de una familia de Espeley, que "lo entregó de forma voluntaria al conocer el interés existente por su recuperación, aparentemente sin ser consciente de su relevancia".
Según los arqueólogos, el miliario recuperado, de 0,97 metros de altura y 35 centímetros de diámetro, presenta una característica singular al conservar una inscripción incisa.
Su lectura, transcripción y traducción por especialistas en epigrafía romana de la Universidad de Jaén permitirán precisar su contenido, que podría incluir no sólo la distancia en millas a una ciudad o punto relevante, sino también referencias a las autoridades responsables de la construcción o reparación de la vía, así como otros datos de interés histórico.
De la denuncia y la posterior recuperación de la pieza se ha informado tanto a la Fiscalía de Medio Ambiente como al Servicio de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía.
Un miliario es una columna de piedra, normalmente cilíndrica, que se colocaba junto a las calzadas romanas. Servía para señalar distancias, ya fuera hasta la ciudad más cercana o hasta algún punto destacado del camino. Esa información se grababa directamente en la piedra y se expresaba en millas romanas.
En este caso, podría hacer referencia al Arco de Augusto, localizado recientemente en el término municipal de Mengíbar, junto al río Guadalquivir, que marcaba la separación entre las provincias romanas de la Bética y la Tarraconense.