Quirónsalud señala a la bronquiolitis como la causa más frecuente de hospitalización en los menores de un año

La pediatra María José Lirola
QUIRÓNSALUD
Publicado 28/12/2018 14:19:24CET

La comprensión de los padres es "vital para evitar la sobremedicación de los pequeños", han apuntado

SEVILLA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

Especialistas de Quirónsalud han explicado que la bronquiolitis es la causa más frecuente de hospitalización de los niños menores de un año, estando producida en "la mayor parte de los casos por el virus sincitial respiratorio (VRS)".

Desde Quirónsalud han señalado en un comunicado que la temporada de bronquiolitis se desarrolla "reiteradamente entre los meses de noviembre y marzo, con un pico de incidencia durante las últimas semanas de diciembre y primeras de enero".

Así, la pediatra del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, María José Lirola, ha indicado que se llama bronquiolitis "al primer episodio de sibilancias --ruido respiratorio característico a la auscultación-- que ocurre en el niño menor de dos años que en los tres o cuatro días previos ha presentado síntomas catarrales, tos, mocos o estornudos, asociados o no a fiebre".

La doctora Lirola ha explicado que "el 90 por ciento de los niños menores de dos años ya ha tenido una infección por VRS, de estos el 20 por ciento desarrollará una bronquiolitis, el diez por ciento necesitará hospitalización y entre el dos y el ocho por ciento de los niños ingresados precisarán de cuidados intensivos".

En estos momentos, según ha señalado la doctora, la mayoría de los ingresos pediátricos que se tienen en Quirónsalud Sagrado Corazón son por causa de la bronquiolitis.

"NO EXISTE TRATAMIENTO QUE ACORTE LA EVOLUCIÓN"

"Se ha detectado es que gracias a la insistencia en la información a los padres, se ha conseguido que entiendan que esta enfermedad tiene su evolución natural y hoy por hoy no existe ningún tratamiento etiológico o que acorte la evolución, por este motivo se ha reducido en gran medida el uso innecesario de corticoides y antibióticos beneficiando por tanto a la salud del niño", ha subrayado.

Asimismo, se trata de una enfermedad que se transmite por el contacto con las secreciones respiratorias de las personas infectadas o superficies u objetos contaminados por las mismas. Transcurrido el periodo de incubación, entre cuatro y cinco días, el niño comenzará con síntomas catarrales y entre dos y cuatro días después entrará en la 'fase de estado' de la enfermedad, continúa la pediatra.

En esta fase debido a la inflamación de los bronquiolos y a la excesiva producción de moco, el niño presentará un aumento de la tos, dificultad respiratoria (aumento de la frecuencia respiratoria y aparición de hundimiento costal), sibilantes y crepitantes, comerá peor y se encontrará más irritable.

También ha explicado que la duración de esta fase es variable, aunque en la mayor parte de los casos es de unos seis días. A partir de este momento, comienza la recuperación y resolución de los síntomas, de tal forma que la duración media de la enfermedad es de unas dos semanas, sin embargo, "hay un tanto por ciento no despreciable de niños que se mantendrán sintomáticos durante tres o cuatro semanas".

GRUPOS DE MAYOR RIESGO

En los niños prematuros --sobre todo los nacidos antes de las 32 semanas--, niños menores de dos meses, niños con cardiopatías congénitas, con enfermedades neuromusculares, con inmunodeficiencias y niños con enfermedades respiratorias de base, la bronquiolitis puede aparecer de forma más severa y requerir hospitalización.

Actualmente el tratamiento para esta enfermedad es meramente sintomático, y aunque se están haciendo investigaciones y avances en este sentido, no se dispone de un tratamiento curativo, han explicado desde Quirónsalud.

Por otra parte, la pediatra ha destacado que "el uso de fármacos tales como antibióticos, corticoides, broncodilatadores, no se ha demostrado que sean útiles en su tratamiento ni que eviten la progresión de la enfermedad". El tratamiento se basa en las medidas de sostén: hidratación adecuada siendo con frecuencia necesario fraccionar las tomas, higiene de vías respiratorias altas y mantenimiento de una postura semincorporada.

Con estas medidas, "y algunas más como la de evitar fumar en el entorno del niño y el mantenimiento de una temperatura adecuada en la estancia, la mayoría de los niños podrán manejarse de forma domiciliaria", ha concluido desde Quirónsalud, a la vez que han matizado que "aquellos niños que no se alimenten bien y que presenten un aumento el trabajo respiratorio necesitarán hospitalización".

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