Viva Belgrado presenta disco en Madrid - EUROPA PRESS / MATEO LANZUELA
CÓRDOBA, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -
Viva Belgrado está de vuelta dos años después con 'Mientras el Guadalquivir fluye, fluye y fluye', un trabajo en el que confeccionan una propuesta de once canciones que orbitan sobre el paso del tiempo y la memoria para elevar la mirada y alejar su horizonte, todo ello sin perder un discurso consolidado que surge de una identidad innegociable que se ha dejado acariciar por la producción de Ricky Faulkner para redondear un trabajo que, en cualquier caso, "no tiene ambición de complacer".
Tras colar este vinilo entre los primeros puestos de los más vendidos en España en su primera semana de lanzamiento, Cándi Gálvez y Cris G. Sánchez relatan en entrevista con Europa Press los pormenores de este quinto disco, de nuevo autoeditado y dando cabida a más melodía y más luz pero sin renunciar a una intensidad emocional que ha sido parte del ADN de toda su trayectoria en los últimos quince años.
Una exploración y otra vuelta de tuerca más a la forma de construir relato y canciones que se nutren de estructuras más directas pero desde el inconfundible tacto de un grupo que, sin renunciar a lo que fue, ambiciona conocer lo que puede llegar a ser.
Para dar forma a este universo, Viva Belgrado ha contado con Ricky Falkner, una figura fundamental de la producción musical en España y una influencia especialmente significativa en el rock alternativo estatal. Su participación va mucho más allá de acompañar el proceso de grabación, y se ha implicado además como intérprete y con arreglos, percusiones, teclados y nuevas texturas que amplían el paisaje sonoro del grupo.
"HEMOS SUPERADO NUESTRA CRISIS PERMANENTE"
Antes de quitarle los precintos a su nuevo trabajo, Candi, vocalista; y Cris, una de las últimas incorporaciones, aseguran que la banda está en un momento "muy dulce" y redondo tras este último álbum. "Hemos superado nuestra crisis permanente", asegura, si bien la banda "siempre ha funcionado bien, pero no siempre ha fluido tanto".
Una crisis perenne que "desembocó en que paulatinamente a lo largo de los años y desde 2017 se fueran yendo el resto de los miembros".
Ahora, en cambio, "el momento es muy dulce y todos tienen claro cuál es el rol, cuál es su papel en la banda y qué papel tiene la banda en su vida". "Y estamos disfrutando, pasándolo bien y aprovechando lo que la banda nos permite traer a nuestro estilo de vida".
Un grupo de música en eterna transformación que abre una nueva etapa con la incorporación de Cris y Jaime al elenco, que ha hecho que el nuevo disco, si bien no es un "comienzo desde cero", es el inicio de una nueva era.
Cristina, en este punto, asevera que el viaje conjunto de la mano de Faulkner ha radicado en "mucho respeto a la hora de trabajar, de tener ideas y de mantenerlas", aceptando el "nivel y la frescura de los arreglos que al final han dado un color que no tenía la demo".
Con el disco preproducido en un plan A "completamente hecho" se abrió la posibilidad de "jugar en el estudio" y dejarse llevar a las ofertas de Faulkner. "Ricky lo entendió bien y añadió capas por encima de lo que ya teníamos, y parte de la madurez de la banda es aprender a darle menos importancia" a la mano de obra de uno mismo para dejarse enriquecer por quien tenga algo que aportar. "Es algo que hemos ido aprendiendo con el tiempo".
ANDALUCISTA DE COTIDIANIDAD O CÓMO CRECER HACIA ADENTRO
El mensaje que titula el nuevo trabajo, 'Mientras el Guadalquivir fluye, fluye y fluye', ilustra un viaje personal de ida y vuelta. "Cuando eres más joven, te resulta muy exótico todo lo que hay hacia afuera y tienes la ambición de crecer hacia afuera, pero conforme te haces mayor, el viaje es más hacia adentro", asegura Candi.
Es por ello que, exhibiendo ADN andaluz, --tres cuartas partes de la banda actual se amparan en esa bandera--, la intención era "redondear" un sentimiento andalucista huyendo del "andalucismo de postal" y basándolo en la "cotidianidad" que ofrece su propia realidad.
Es así como distintas referencias andaluzas en las que hasta aparece Julia Anguita se destilan a lo largo de la escucha del disco, si bien "nunca había sido una parte central del proyecto de Viva Belgrado". ESPACIO PARA SEGUIR EXPERIMENTANDO
El proyecto, tal y como asegura Cris, navega una ola que "ha crecido lo suficiente y ha evolucionado con el tiempo" hasta afrontar un presente que vislumbra "bastante espacio para seguir experimentando" e incluso "arriesgarse también".
Es por ello que admite que este trabajo "sí se abre un poco" a nuevos oídos que quieran acercarse a este sonido, ya que "es más fácil de disfrutar", todo ello sin renunciar a una rabia que forma parte de la idiosincrasia de sus letras.
Es aquí donde Candi reconoce ser "mal músico", sin razón. "Hay personas que se dedican profesionalmente a hacer canciones bajo demanda y a nosotros no nos sale eso. Nuestra forma de trabajar es recopilar ideas que son una mezcla de lo que nos apetece y sabemos hacer y lo que somos capaces de hacer, y con eso vamos jugando".
Es así como han perfeccionado una forma de componer radicada en la ambición de gustarse a ellos mismos. "Lo que nos interesa es satisfacer nuestra curiosidad y hacer un puzle entre lo que somos capaces de hacer y lo que queremos hacer. No hay ambición de complacer para llegar a más gente".
Un mantra que defienden en el estudio y los directos, asegurando que si bien la estructura del nuevo disco "es más accesible por su tipo de estructura" y por dar cabida a hilos conductores más melódicos, conseguir ensanchar la puerta de entrada de su música con la opción de gustar a más gente "no siempre es sinónimo de éxito".
Cris y Candi aseguran en este punto que en cualquier caso la banda está en un "momento dulce", aunque admiten que no siempre han transitado "el camino más fácil". "Pero un camino que ha sido el nuestro, el que nosotros hemos hecho, el que nos ha llevado a donde estamos hoy, y eso no lo cambiamos por nada".