El director del curso de verano 'Talleres para enseñar español a personas inmigrantes y refugiadas', Aurelio Ríos. - UNIA
BAEZA (JAÉN), 25 (EUROPA PRESS)
El director del curso de verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) 'Talleres para enseñar español a personas inmigrantes y refugiadas', Aurelio Ríos, ha afirmado que, en la enseñanza el idioma a extranjeros en situación de vulnerabilidad, se debe "aprender" de la experiencia de Cataluña.
Así lo ha manifestado en una entrevista para Europa Press en la sede Antonio Machado, de Baeza (Jaén), donde ha explicado que la población catalana ha aprendido a tratar esta situación con anterioridad y un método basado en "ciclos de conversación", que ayuda a esta "minoría" a adquirir competencias comunicativas.
Respecto a esta forma de aprendizaje, el también doctor en Lingüística Aplicada por la Universidad de Granada ha señalado la importancia del sistema pedagógico desarrollado por Paulo Freire en Brasil, que "alfabetiza con palabras generadoras de significado, no con sílabas como nosotros".
Ríos ha puesto como ejemplo que, en lugar de utilizar frases como "mi mamá me ama", se emplean palabras como "ayuntamiento, salida, entrada o panadería", permitiendo que "los inmigrantes o refugiados puedan aprender con palabras que utilizarán en su día a día".
En cuanto a la capacidad individual de aprendizaje, ha identificado cuatro categorías principales: las personas alfabetizadas; las ágrafas, que utilizan otros códigos como el árabe o el chino; los neolectores que pueden identificar algunos carteles; y lo que él prefiere llamar "iletrados" en lugar de "analfabetos".
"Imagínate que por la razón de tu vida que sea te vas a vivir a China y todo en chino y tú serías un ágrafo porque no hablas la lengua ni identificas el código de símbolo", ha comentado. Igualmente, se ha referido a la situación de inmigrantes que llegan a España sin formación académica previa, una realidad que afectado también a "mucha inmigración hispanamericana" que vive en el país.
Ríos ha detallado que el enfoque metodológico del curso estará en la acción de hacer cosas con la lengua, interactuar, responder o discutir. Lo que implicará que los estudiantes han tenido que convertirse en nuevos usuarios de la lengua, a la vez que han de convertirse en "nuevos agentes sociales", puesto que la lengua es "reflejar la sociedad".
Al hilo, preguntado por la capacidad de adaptación de los inmigrantes, ha considerado que el problema que se han encontrado, principalmente, para ser nuevos agentes sociales es la "apertura de la sociedad acogida".
Así, ha destacado cómo en Cataluña han logrado la integración mediante profesores de catalán y educadores sociales que han buscado espacios donde podían utilizar la lengua, como cofradías locales de 'castellers' y equipos de fútbol.
De otro lado, Ríos ha diferenciado entre la inmigración adulta y la joven, punto en el que ha precisado que los niños suelen escolarizarse automáticamente, mientras que la inmigración adulta ha tenido más problemas de adaptación. Aun así, ha mencionado que algunos profesores de institutos han participado en el curso porque "no saben qué hacer con los jóvenes inmigrantes".
Finalmente, ha aludido a diferencias significativas según el origen geográfico de los estudiantes. Por ejemplo, la población marroquí tiene "mucha facilidad para integrarse", debido a que suelen tener una red más organizada, mientras que la asiática ha tenido "más problemas para integrarse en la sociedad española", ya que tiene dificultad de "filtro afectivo" para expresarse en contextos sociales españoles.