Actualizado 03/06/2007 13:40 CET

Innova.- Investigadores trabajan para desarrollar un biosensor subcutáneo que analice la glucosa de los diabéticos

ZARAGOZA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

La miembro del grupo de investigación en biosensores Genetrix y socia fundadora de la empresa Sensia S.L., Laura Lechuga, compañía esta última que surgió del citado grupo de investigación, explicó en declaraciones a Europa Press que están desarrollando un proyecto financiado por Unión Europea para desarrollar un biosensor subcutáneo para diabéticos que analice la glucosa en sangre.

La finalidad es que el enfermo diabético no tenga necesidad de medirse continuamente la glucosa en sangre, como tienen que hacer ahora muchas personas, ya que "el sensor funcionaría de manera ininterrumpida durante un año" y estará colocado bajo la piel.

Laura Lechuga participó esta semana en Zaragoza el Foro Tecnológico y Empresarial de Bioingeniería y Biomateriales organizado por el Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A), el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, la Cátedra SAMCA de la Universidad de Zaragoza, y el Hospital Quirón, en cuya sede de Mariano Renovales se celebró en encuentro científico.

La investigadora dio a conocer su experiencia en la creación de una empresa spin-off en el año 2004 a partir del grupo de investigación que dirige, integrando en el grupo de investigación en biosensores Genetrix del Centro Nacional de Microelectrónica del CSIC, con el objetivo "de transferir nuestros productos, que son muy tecnológicos, al mercado".

"Cuando ya tienes un producto que funciona muy bien en el laboratorio y está muy desarrollado, medido y va a tener una aplicación práctica crees que es posible montar una empresa", dijo Laura Lechuga, que precisó que su sede está en el edificio que el grupo Genetrix tiene en el Parque Tecnológico de Madrid, en Tres Cantos.

La investigadora explicó que los biosensores tienen una amplia aplicación ya que pueden medir desde sustancias del cuerpo humano como la glucosa, la urea y el colesterol, hasta elementos medioambientales en agua, aportando los resultados en segundos o minutos y sin necesidad de trasladar la muestra al laboratorio.

Esto se consigue colocando "una parte biológica" en el biosensor "que sólo es sensible a lo que tú quieres analizar", información que se traslada a una pantalla que refleja la cantidad de la sustancia que se quiere medir.

Una de las aplicaciones en las que trabaja su empresa es en detectar el inicio de los procesos cancerosos, algo que en lo que se está trabajando "muy activamente en todo el mundo". Esto sería posible cuando se conozcan las bases moleculares y se cuenten con biomarcadores de cada tipo de cáncer, es decir, "con las proteínas que una persona tiene en sangre porque ha comenzado a desarrollar el cáncer", dijo Lechuga.

Además, añadió, "el ejemplo de biosensor más conocido es el que mide la glucosa" para diabéticos, que utilizan "miles de personas todos los días en el mundo", aunque los que se usan en la actualidad son externos al cuerpo humano, mientras que su grupo trabaja en uno que se coloque debajo de la piel.

MEDICIÓN DE LOS CONTAMINANTES MEDIOAMBIENTALES

Otro de los desarrollos en los que trabajan la empresa de esta investigadora son los biosensores que miden contaminantes medioambientales en todo tipo de aguas y que permiten "respuestas muy rápidas y sin tener que desplazarse hasta un laboratorio".

Concretamente, su empresa tiene aplicaciones de determinados tipos de pesticidas, organoclorados o organofosfatos, "que son de los más peligros y tóxicos". Los biosensores medioambientales también permitirían medir contaminantes en alimentos, "un campo de trabajo interesante" que haría posible "detectar si un alimento tiene salmonella antes de comerlo".