El Ayuntamiento de Zaragoza refuerza medios para prevenir la proliferación de la mosca negra

Actualizado 09/07/2019 17:53:57 CET
La consejera de Servicios Públicos, Natalia Chueca, y el técnico del Instituo Municipal de Salud Pública, Emilio Martínez, durante la puesta en marcha de las dos nuevas máquinas sulfatadoras este martes en la ribera del Ebro para prevenir la proliferación
La consejera de Servicios Públicos, Natalia Chueca, y el técnico del Instituo Municipal de Salud Pública, Emilio Martínez, durante la puesta en marcha de las dos nuevas máquinas sulfatadoras este martes en la ribera del Ebro para prevenir la proliferaciónEUROPA PRESS

ZARAGOZA, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Zaragoza ha reforzado los medios para prevenir la proliferación de la mosca negra con la adquisición de dos nuevas máquinas sulfatadoras, que han sido puestas en marcha este martes en el río Ebro por parte de técnicos del Instituto Municipal de Salud Pública. Allí, la consejera municipal de Servicios Públicos, Natalia Chueca, ha comprobado 'in situ' su funcionamiento.

Estas máquinas permiten, desde las orillas del río, acometer el tratamiento con biocida dirigido a combatir las larvas de mosca y mosquito. Según Chueca, gracias a ellas se será "más eficaz" a la hora de combatir la plaga de la mosca negra, "que un problema que desde 2011 tenemos a lo largo de las distintas riberas, sobre todo del río Ebro y del río Gállego y que afecta a la Salud Pública".

El producto aplicado es un biocida que no afecta a la fauna ni a la flora acuática. Se trata de una alternativa ecológica que se viene utilizando en Zaragoza desde hace ocho años. Por motivos de Salud Pública, no se aconseja la nebulización de productos para fumigar zonas habitadas, por lo que el tratamiento más efectivo para combatir esta plaga en la ciudad es aplicar este bacilo en diversas zonas del río.

Tal y como ha indicado la consejera, "el producto es el mismo, lo que se ha cambiado es la forma de implementarlo". De esta manera, ahora se ataca directamente donde está el huevo de mosca negra y no se fumiga todo el río como se hacía inicialmente. "Esto nos permite ser más autónomos y poder hacer la extinción de las larvas con menos esfuerzo y menos producto. Antes había que introducirse en el río y depender de bomberos", ha expuesto Chueca.

El Instituto de Salud Pública del Ayuntamiento de Zaragoza realiza muestreos y tratamientos de este tipo en el Ebro y el Gállego desde principios de mayo, cada quince días, para hacer frente a la incidencia de la mosca negra, la cual este verano ha repuntado debido a la situación del río Ebro, con poco caudal por las escasas lluvias y mucho macrófito (algas fluviales).

Según ha informado Chueca, "el año pasado la incidencia fue muy baja debido a las precipitaciones y al tipo de vegetación que se había acumulado en las riberas". El técnico del Instituto de SALUD pública, Emilio Martínez, ha comentado lo siguiente: "El año pasado tuvimos una riada fuerte que limpió, no creció macrófito y, por lo tanto, no tuvimos prácticamente problema de mosca". "Con estos tratamientos no será un verano especialmente duro", ha añadido la consejera.

Los últimos datos del boletín epidemiológico del Gobierno de Aragón apuntan que los servicios sanitarios de Atención Primaria de la Comunidad Autónoma han atendido 6.339 casos de picaduras de mosca negra o mosquito. Es un 23 por ciento más que el año pasado en las mismas fechas (5.212), aunque por debajo de la media de los últimos años, y apenas la mitad que en 2017, cuando la incidencia fue mucho mayor (11.512 atenciones).

MUESTREOS

Martínez ha detallado cómo se llevan a cabo los muestreos. "El tratamiento se hace con VECTOBAC, que es el más específico para el tratamiento de larva de mosca negra. La cantidad de litros varía en función del tiempo que estamos tratando". Así, ha dicho que este año se está actuando con 60 litros por punto, 60 litros en la zona de Juslibol, otros 60 en la zona Expo y 60 en la ribera del Ebro, 30 por orilla.

A ello, ha añadido que La Cartuja es el cuarto punto donde se podría realizar el tratamiento. "Se hará según si muestreamos o no y si vemos presencia de larva. Hemos valorado la distancia de efectividad que tiene el producto a lo largo del río y hemos concluido que con estos tres puntos controlamos lo que es el río a su paso por Zaragoza".

Respecto al control del mosquito tigre, el Instituto de Salud Pública ha colocado 30 ovitrampas en once localizaciones de Zaragoza. Con carácter quincenal se sustituyen y analizan las tablillas en la Facultad de Veterinaria para valorar posible presencia de huevos de mosquito tigre.

Natalia Chueca ha finalizado con una propuesta para el futuro. "Una de las formas de combatir mejor la extinción de la mosca negra sería realizar un programa intensivo a lo largo de toda la ribera del Ebro. En la actualidad, Zaragoza es el único municipio que está haciendo este tratamiento y aseguramos la extinción de la mosca negra de lo que es la ciudad, pero ribera arriba y ribera abajo todavía no se está realizando". "Sería bueno que la DGA se uniese y se realizara en el resto de tramos", ha destacado.

Del mismo modo, ha hecho un llamamiento a los municipios colindantes para colaborar en el problema contra la mosca negra: "Las mocas tienen una autonomía de vuelo de 15 o 20 kilómetros, por lo que se podrían desplazar y llegar a la ciudad, con lo cual, al final, aunque nosotros estemos extinguiendo la plaga en nuestro municipio, desde otros municipios podrían estar desplazándose".

"Por eso estamos valorando colaborar con los municipios colindantes, de forma que les prestemos las máquinas o les ayudemos en lo que puedan necesitar para que puedan ser eficaces también en la extinción de la mosca negra", ha finalizado la consejera municipal.

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