Badiola, "optimista" ante la evolución "a la baja" de la gripe aviar en Aragón y sin brotes en granjas

"No hay riesgo" de consumir productos avícolas, según el experto, que recuerda que el virus desaparece ante altas temperaturas de cocinado

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La directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria, Aitziber Lanza; el consejero de Agricultura, Javier Rincón; y el catedrático emérito de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza, Juan José Badiola, presiden la reunión sobre la gripe aviar. - EUROPA PRESS
Europa Press Aragón
Actualizado: lunes, 3 noviembre 2025 15:55

ZARAGOZA, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

El catedrático emérito de Salud Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola, se ha mostrado "optimista" ante la evolución de la gripe aviar en Aragón, que va "a la baja" con el número de animales muertos en descenso --principalmente grullas y otras aves migratorias-- y sin que el virus haya entrado en las granjas, como sí que ha sucedido en otras comunidades autónomas.

Así lo ha manifestado Badiola tras participar como asesor en una reunión de representantes del Gobierno de Aragón, con el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Javier Rincón, a la cabeza, con representantes del sector avícola para abordar la amenaza de la influenza aviar en las explotaciones de la Comunidad. También ha participado Ramón Llovet, asesor del Centro de Sanidad Avícola de Aragón y Cataluña (CESAC).

Tras la reunión, el experto en sanidad animal ha aplaudido las medidas tomadas por el Ejecutivo autonómico ante la aparición de aves muertas --más de 500 hasta el momento-- en diversos puntos de la región: "Yo creo que se han hecho las cosas que hay que hacer en este caso", ha afirmado. Entre ellas, destaca la prohibición de criar aves de corral al aire libre.

Badiola ha señalado que las medidas a tomar están "muy protocolizadas" desde la UE y, aunque la llegada de la grive aviar "es un problema", no es exclusivo de Aragón, ya que este virus, el H5N1, lleva tres años afectando "a todos los continentes".

"NO HAY RIESGO"

Por tanto, "no hay riesgo" de consumir productos avícolas, dado que la influenza aviar no ha llegado a las granjas, pero en el caso de que ocurriera la explotación "está obligada a comunicarlo a las autoridades" y "nada llegará al consumo", ha explicado.

El experto ha recordado también que el virus H5N1 es "muy termolábil", es decir, que "no soporta más allá de los 70 grados de temperatura", lo que significa que desde que, en la plancha o en la sartén, una pechuga de pollo pasa de su característico tono rosado al blanco, "el virus ya ha desaparecido".

La afección en España se debe a los viajes migratorios de estas aves, principalmente grullas pero también otras especies acuáticas que son transmisoras del virus, desde Escandinavia hasta África, que utilizan lagunas, pantanos y otros humedales en la península Ibérica para descansar y comer antes de proseguir su trayecto. De ahí que el Departamento de Agricultura esté prestando especial atención a puntos estratégicos como la Laguna de Gallocanta, entre las provincias de Zaragoza y Teruel, donde llegan entre 7.000 y 8.000 ejemplares cada año.

El catedrático emérito ha apuntado que, con los datos recabados por la Consejería, "parece que el número de animales muertos está disminuyendo" y ha estimado que, en 15 ó 20 días, el número será "más bajo" y, por tanto, "las posibilidades de contagio son menores".

No obstante, ha recalcado que "la vigilancia debe seguir" porque "el problema existe todavía", en dos líneas: evitar que el virus pase a las granjas y que infecte a personas. Hasta el momento, ninguna de ellas se ha dado en Aragón, lo que es "una buena noticia".

PROTOCOLO ANTE UN POSITIVO

Desde el Centro de Sanidad Avícola de Aragón y Cataluña (CESAC), Ramón Llovet ha expuesto que los veterinarios están cada vez más sensibles ante la necesidad de contar con diagnósticos precoces y, ante cualquier incremento de la mortalidad, bajada del consumo de agua o de pienso o bajada de la puesta de huevos, lo que hacen es mandar muestras para descartar la enfermedad.

Cuando hay una sospecha de influenza, se remiten las pruebas al laboratorio de referencia para estos casos, situado en Algete (Madrid), que es el que confirma los positivos.

Si se confirma un positivo en una granja, el reglamento europeo exige sacrificar a todos los animales de la explotación, destruir todo el estiércol, todos los huevos --en el caso de gallinas ponedoras--, el cartonaje o el pienso.

"La granja tiene que quedar complemente limpia de toda materia contumaz y hacer una desinfección, primero preliminar y, al final, una desinfección definitiva de todos los departamentos de la explotación, no sólo donde están las gallinas", ha remarcado Llovet, quien ha precisado que el proceso afectaría también al centro de clasificación, los hilos de pienso o los conductos de agua y pienso.

EL DEPARTAMENTO DESCARTA MÁS MEDIDAS

Por su parte, el consejero ha remarcado que Aragón sigue sin ningún foco activo de gripe aviar y que la reunión ha servido para comentar con el sector las medidas tomadas hasta el momento e ir adelantándose "a los posibles acontecimientos".

En todo caso, las medidas siguen siendo las mismas ya que en el Gobierno creen que "son suficientes" y el sector tampoco está demandando más actuaciones.

Sobre la petición del PSOE de tener listo ya un decreto de ayudas para el caso de que la enfermedad entrase en las granjas, Javier Rincón ha rechazado adelantarse, ya que esto todavía no ha ocurrido, pero ha recalcado que, si eso ocurriera, el Gobierno de Aragón tiene mecanismos para tomar medidas "de un día para otro". "Si fuera necesario, lo estudiaríamos, pero en este momento no lo consideramos oportuno ni necesario", ha añadido, recordando que el número de aves muertas se va reduciendo, "seguramente" motivado por el propio calendario migratorio.

Entre las medidas en vigor en Aragón está la prohibición de criar aves de corral al aire libre, salvo autorización expresa si se instalan medidas físicas que impidan el contacto con otros pájaros silvestres.

Asimismo, tampoco se puede utilizar patos, gansos u otras especies anseriformes o charadriformes como señuelos ni criarlos junto con otras aves de corral; o dar agua a todas ellas procedente de depósitos accesibles a aves silvestres, salvo que se garantice su tratamiento para eliminar el virus.

Por último, se establece la protección obligatoria de los depósitos de agua exteriores utilizados por motivos de bienestar animal y la prohibición de concentraciones de aves de corral o cautivas en ferias, muestras, exhibiciones o celebraciones al aire libre, salvo autorización específica tras una evaluación favorable del riesgo.

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