Publicado 10/04/2014 15:19CET

Desarticulado un grupo que utilizaba a prostitutas para distribuir droga en clubes de alterne

Efectos intervenidos en la operación
CNP

La Policía también ha desmantelado un laboratorio en el que se procesaba cocaína

ZARAGOZA, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Policía Nacional han detenido en la ciudad de Zaragoza a doce personas de nacionalidades española, colombiana, cubana y marroquí, como presuntos autores de un delito de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal, que utilizaba a prostitutas para distribuir estupefacientes en clubes de alterne.

En el operativo se han intervenido 367 gramos de cocaína, pequeñas cantidades de marihuana y hachís, 53.000 euros y tres vehículos. En la misma actuación se ha desmantelado un laboratorio de procesamiento de la cocaína provisto de reactivos para "cortar la droga", una prensa hidráulica, planchas metálicas y otros efectos, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Aragón.

MESES DE INVESTIGACIÓN

El operativo se ha desarrollado tras varios meses de investigación, y se ha podido determinar que se estaba produciendo un tráfico de sustancias estupefacientes entre un ciudadano español y varias mujeres que se dedicaban a ejercer la prostitución en varios clubes de alterne y casas de citas en la capital.

Las prostitutas servían de puente entre el proveedor y los clientes que solicitaban droga, constituyéndose de esta forma en pieza fundamental para favorecer el tráfico ilícito hasta el consumidor final. Durante las pesquisas los agentes comprobaron que el intercambio de estupefacientes se realizaba en el exterior del establecimiento o a través de ventanas que daban a la calle, sin la intervención de personas relacionadas con la dirección de los clubes.

Una vez identificado el responsable de "pasar" la droga a las prostitutas, las investigaciones se centraron en descubrir la existencia de otras personas implicadas.

Dichas pesquisas permitieron a los agentes llegar hasta un ciudadano colombiano y dos hermanas suyas. Estas tres personas eran el primer eslabón de la cadena y se dedicaban a adulterar la cocaína para posteriormente vendérsela a pequeños traficantes de la zona. Además de suministrar estupefaciente al proveedor de las prostitutas, lo vendían en una vivienda del zaragozano barrio de Las Fuentes. Antes de llegar a los consumidores finales la droga se "cortaba" en el laboratorio desmantelado.

La investigación ha sido desarrollada por agentes de la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades (UCRIF) de la Brigada Regional de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de Policía de Aragón.