Finaliza la restauración del cristo yacente de Borja. - DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA
El resultado se presentará en un acto este jueves, a las 19.00 horas, en la Colegiata
BORJA (ZARAGOZA), 25 (EUROPA PRESS)
La restauración del cristo yacente de la Ermita del Sepulcro de Borja, ubicado en el museo de la Colegiata de la localidad, ya ha finalizado. Esta intervención es una de las 49 incluidas en el plan de restauración de bienes histórico-artísticos de propiedad municipal de la Diputación de Zaragoza 2025-2026, cuya inversión total alcanza los 2,8 millones de euros.
La restauración del cristo yacente de la Ermita del Sepulcro de Borja fue adjudicada por un presupuesto de 9.300 euros a la empresa Antique y, al igual que el resto de intervenciones del plan de restauración de bienes histórico-artísticos de propiedad municipal, ha sido financiada en un 60% por la Diputación de Zaragoza y en un 40% por el Ayuntamiento de Borja.
"El Ayuntamiento de Borja continúa invirtiendo en la conservación y recuperación del patrimonio de la localidad porque entendemos que es imprescindible no solo como símbolo cultural sino como seña de identidad. En este caso la obra es de titularidad municipal y su restauración ha sido posible gracias a la financiación de la Diputación de Zaragoza a través del plan de restauración de bienes histórico-artísticos de propiedad municipal", ha destacado el alcalde de Borja, Eduardo Arilla.
CRISTO YACENTE
El cristo yacente de Gregorio de Mesa Martínez es una obra de notabilísima calidad artística realizada en barro cocido y policromado.
De Mesa dio en esta imagen, la mayor de las terracotas conocidas de su mano, sobradas muestras de su formación academicista francesa y de su buen hacer en el modelado del barro y en el tratamiento de las proporciones.
La imagen se presenta sobre un lienzo blanco y la cabeza recostada sobre una doble almohada en una versión serena y dulcificada del cadáver de Cristo, cuerpo inerte de textura marfileña que se cubre por un paño de pureza de color blanco asalmonado.
La escultura fue terminada en 1699 e instalada en la Ermita del Sepulcro de Borja. El soporte mantenía la resistencia mecánica y aparente buenas condiciones, pero en la parte posterior había una grieta longitudinal, abierta y sellada con una pasta que hacía peligrar la estabilidad de todo el conjunto.
Además, el dedo índice de la mano izquierda tenía una línea de fractura y había sido encolado en algún momento con cola orgánica o resina, actualmente muy oxidada y oscurecida. Todo el estrato de policromía presentaba levantamientos y pérdidas a diferentes niveles más o menos profundas que dejaban ver el soporte.
Varias de estas pérdidas parecían recientes, lo que indicaba que requería una intervención con cierta urgencia para evitar mayores daños. Además, en la superficie se apreciaba la acumulación de suciedad en las concavidades y cierta erosión que dejaba ver el soporte y también el cabello estaba muy deteriorado, tanto que apenas quedaban trazas de color.
Tras la realización de diferentes ensayos y toma de muestras los trabajos de restauración han consistido en la limpieza de la madera del soporte, eliminación de la plastilina solidificada, los clavos y gotas de cera y en la fijación de la pintura.
Además, los restauradores eliminaron la resina utilizada para unir el dedo índice de la mano izquierda y han reconstruido con estuco la rodilla izquierda para igualarla a la derecha. También han eliminado la pintura que tenía relieve en ciertas zonas, han limpiado y estucado toda la superficie y han procedido a la reintegración cromática para finalizar con el barnizado.
El resultado final se presentará a la ciudadanía en un acto que tendrá lugar este jueves, 26 de marzo, a las 19.00 horas, en la Colegiata de Borja.