Actualizado 30/11/2009 21:30 CET

Gistau destaca la importancia de la sostenibilidad como "acción básica" para "estar a la altura de quien viene detrás"

Bono dice que para el progreso "lo único imprescindible" son las personas que se levantan con la idea de crear oportunidades

ZARAGOZA, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la sociedad pública Expoagua, que organizó la Exposición Internacional de Zaragoza en 2008 dedicada al 'Agua y el desarrollo sostenible', Roque Gistau, destacó hoy la importancia de la sostenibilidad como "acción básica" para "estar a la altura de los que vienen detrás en el mundo", en su discurso con motivo de la concesión de la Medalla Basilio Paraíso de la Cámara de Comercio e Industria de Zaragoza.

Gistau, que recogió la medalla esta tarde en la sede de la Cámara, dijo estar "más conmocionado que emocionado" por la concesión de un galardón "compartido con todos los hombres y mujeres que hicieron posible convertir el sueño de la Expo en un éxito de toda la ciudad".

En su intervención aprovechó para destacar la importancia de la sostenibilidad "porque no es un adjetivo, sino una acción básica; y el agua un recurso natural a usar con eficiencia y rigor". "La Expo lo quiso poner en la conciencia de todos con el mensaje optimista de que estamos a tiempo, pero también diciendo que, o lo hacemos bien ya con un modelo sostenible, o pasaremos a la historia por no estar a la altura de lo que merecen los que nos deben seguir", aseveró.

Gistau añadió que Aragón y Zaragoza "estuvieron a la altura" en la organización de la Expo, pero incidió en que "debemos ser exigentes porque no es suficiente con haber hecho y dicho, sino que hace falta reivindicarlo". "La Tribuna del Agua no tenía precedentes en el mundo, fue mucho más que cualquier congeso; pero sus conclusiones y la Carta de Zaragoza no pueden ser el punto final", aclaró.

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, que se encargó de entregar el galardón y clausurar el acto, relató en su discurso que "para la riqueza de un país y su progreso, son necesarias muchas cosas y han de concurrir muchas circunstancias, pero hay pocas que puedan predicarse como imprescindibles".

"Quienes estamos en la vida pública podemos tener la tendencia de pensar que determinadas Administraciones resultan imprescindibles, pero no es cierto. Para el progreso lo único imprescindible son los ciudadanos que cada día se levantan con la idea casi obsesiva de crear oportunidades para que otros vayan a buscarlas", afirmó.

CREADORES DE OPORTUNIDADES

Bono añadió que "hay muchas personas que quieren trabajar y no tienen un puesto de trabajo y se encuentran en la necesidad de buscar oportunidades que, sin duda, han de crear los empresarios porque no se puede pensar que todos los empleos los creen las Administraciones ya que eso es absolutamente imposible".

El presidente del Congreso recordó que debe reconocerse el mérito a las empresas centenarias y, en especial, a los que las crearon; pero también al porvenir "porque la grandeza es de los que trabajan". "En España pareciera que somos poco menos que el ombligo del mundo, sin percatarnos de que no lo tiene y de que, si lo tuviera, no seríamos nosotros, sino la humanidad completa", aseveró.

En este sentido, Bono añadió que los españoles debemos "ser benévolos con el pasado y trabajar por el futuro" y que "no seremos más patriotas por gritarlo o salir con la bandera -que tampoco estaría mal que lo hiciéramos-- sino generando productividad con un compromiso nacional de gente de derechas y de izquierdas, religiosa y laica, mujeres y hombres, jóvenes y mayores, para ser más", concluyó.

MEDALLA ESPECIAL

Además de a Gistau, la Cámara de Comercio entregó hoy la Medalla Especial a la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de la capital aragonesa, que recibió la presidenta de la Comisión de Docencia de dicho centro, Rosario Marcén, de mano del vicealcalde de Zaragoza, Fernando Gimeno, y el vicepresidente de la Fundación Basilio Paraíso, José Ángel Subirá.

EMPRESAS CENTENARIAS

Las Medallas a Empresas Centenarias, concedidas a 31 establecimientos de las tres provincias aragonesas, fueron entregadas por el consejero de Industria, Turismo y Comercio, Arturo Aliaga; el consejero de Economía, Hacienda y Empleo, Alberto Larraz; el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Teruel, Jesús Blasco; y el presidente y la vicepresidenta de la Cámara de Zaragoza, Manuel Teruel y María López, respectivamente.

En nombre de los 31 establecimientos premiados, el responsable de Casa Muñoz, de Teruel, Florencio Muñoz, expresó su gratitud por "un homenaje de reconocimiento pero que también es un reto de futuro". "No ha sido fácil llegar hasta aquí, por ello felicito a las empresas porque aguantar más de cien años es algo excepcional", dijo.

Muñoz aprovechó para pedir apoyo a la Administración porque los empresarios "somos los que creamos empleo". "Queremos tener presentes a todas las generaciones es un momento difícil para el mundo empresarial y recordar que se han vivido circunstancias similares antes y que sólo el trabajo, esfuerzo, profesionalidad y responsabilidad conllevan el éxito", concluyó.

COSTES ESTRUCTURALES

Por su parte, el presidente de la Fundación Basilio Paraíso y de la Cámara de Comercio e Industria de Zaragoza, Manuel Teruel, reclamó a la Administración la puesta en marcha de una legislación por la que "los costes estructurales de país sean los mismos para los españoles que para nuestros competidores".

"La productividad es una cualidad estratégica y es necesario mejorar la gestión en un mercado global. Las administraciones tienen que asumir el coste que supone cada hora de trabajo en España. Demandamos que los costes estructurales de país sean lo mismos que para nuestros competidores, en los últimos años hemos perdido competitividad y, en este sentido, es importante que la legislación abogue por la competitividad como fuente de riqueza", argumentó.

Además, el presidente de la Cámara de Comercio felicitó a las 31 empresas centenarias de Zaragoza, Huesca y Teruel premiadas en esta gala, "un reconocimiento al emprendedor, al trabajo sin horario, a la creatividad, la ilusion y, sobretodo, al compromiso con la sociedad. Aragon puede presumir de un grandioso tesoro".

Manuel Teruel se refirió además a la concesión de la medalla Basilio Paraíso a Roque Gistau, "un premio que distingue una trayectoria". "La Expo no hubiera sido posible sin el esfuerzo económico de toda España y la ilusión y el trabajo de todos los aragoneses. El premio a Roque Gistau premia a todos los aragoneses porque todos, de una u otra manera, fuimos Basilios Paraísos", finalizó.