Zaragoza.- Casi 2.000 personas visitan en la sala del Cuarto Espacio la muestra 'Tejer la historia del nuestros pueblos'

Actualizado 05/01/2007 10:57:26 CET

ZARAGOZA, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 2.000 personas han visitado hasta el momento la exposición 'Tejer la historia de nuestros pueblos' que alberga la sala de arte del Cuarto Espacio de la Diputación de Zaragoza (DPZ). Organizada por la Institución Fernando El Católico y el Área de Cultura de la Institución Provincial, la exposición permanecerá abierta hasta el próximo 22 de enero.

La acogida de la muestra respecto al número de visitantes "ha sido estupenda, y hemos superado todas nuestras expectativas, e incluso se han terminado los trípticos informativos", explicó el comisario de la muestra, Pedro Ciria, a Europa Press. Además, con esta exposición "hemos multiplicado por diez la asistencia normal a la sala de arte del Cuarto Espacio", añadió.

La muestra hace un recorrido a través de los volúmenes de la historia local publicados hasta el momento, ubicándolos en el espacio y en el tiempo, teniendo en cuenta además su calidad y sus aportaciones. Asimismo, se muestra desde dentro, y a través de ejemplos reales, la desconocida labor científica del historiador que, paso a paso va convirtiendo las huellas que la historia ha ido dejando diseminadas en un libro riguroso y clarificador.

El contenido se adapta a todo tipo de visitantes, ya que además de aportar pistas y sugerencias para entender la ciencia histórica, se indica el camino que cualquier interesado podría tomar para adentrarse en la historia de su localidad.

En la primera planta se hace un repaso a los libros de historia local editados, que tienen como epicentro el gran mapa central de la sala principal, que recoge una selección de municipios aragoneses y algunas de las portadas de los libros sobre su historia.

En torno a este mapa, varios puntos temáticos cubren las paredes: 'las cualidades del investigador', 'Quiénes son los investigadores' y 'Los lugares de trabajo'. Todo ello se completa con una colección de miniaturas con elementos etnológicos, una selección de documentos históricos que incluyen una bula papal con sello de plomo de Gregorio XIV o el árbol genealógico de la casa de los Aranda.

La segunda planta está dedicada a la labor propiamente dicha del investigador y la forma que tiene de convertir ciertos indicios en un buen libro de historia local. Para ello se repasan puntos como 'La calidad de los trabajos', 'Cómo se hace un libro de historia local', 'Las fuentes' y 'La plasmación'.

Para ejemplificar el proceso investigador, "hemos creado un caso práctico de un pueblo desconocido de la provincia de Zaragoza, Godojos, y a través del hallazgo de un documento de esta localidad seguimos paso por paso el proceso investigador, desde que se encuentra esa huella histórica hasta que se elabora una historia local de manera correcta", siguiendo los pasos de la colección de historias locales publicada por la Institución Fernando El Católico.

Además se introducen ciertos elementos característicos como juegos tradicionales o la proyección de fotografías antiguas. También existe un punto interactivo donde consultar la completa base de datos publicada con motivo de la exposición (publicación número 2664 de la IFC) y una sala taller donde los escolares podrán cumplimentar una guía didáctica referida a la temática de la exposición.

Para estos grupos de escolares que visiten la exposición, la organización ha preparado una guía didáctica "de 12 páginas con distintas actividades relacionadas con la muestra, como una sopa de letras en la que hay que encontrar los pasos que sigue el historiador en su tarea, o un juego de verdadero o falso". Estas actividades les permitirán "estar más atentos al recorrido de la exposición y que puedan participar del mismo a la vez", apostilló Ciria.

"EXPOSICIÓN LLENA DE CURIOSIDADES"

"La exposición esta llena de curiosidades", recordó Ciria, y por ello, entre los elementos que más han llamado la atención a los casi 2.000 visitantes de la muestra, destacan los cuatro documentales que se proyectan en relación con las historias locales. "Han llamado sobremanera la atención los documentales sobre los nombres de los pueblos, los municipios despoblados, los castillos y los monasterios", indicó.

"En total duran cerca de hora y media y han tenido una aceptación increíble; la gente se espera para poder verlos todos, hasta tal punto que había dos bancos y tuvimos que poner otros dos porque la sala se llenaba siempre", aseguró el comisario de la muestra.

Además, "hay una colección de miniaturas sobre la figura del historiador y su trabajo, y respecto a los documentos llaman la atención los traídos desde el Archivo de Ansó (Huesca), como la bula papal, y los del Archivo Histórico Provincial, como el árbol genealógico de la Casa Aranda, ya que ambos son documentos muy llamativos".

Otro de los elementos de la muestra que más curiosidad han despertado en los visitantes es la "colección de fotografía antigua de la historia del fútbol aragonés, que contiene especialmente imágenes de entre las décadas de los años 10 y 40", concluyó.