El alcalde de Cervo (Lugo) critica que los sindicatos no se movilicen ante el cierre de cubas en la factoría de Alcoa

Publicado 26/08/2019 12:22:55CET
Fábrica de Alcoa en San Cibrao
Fábrica de Alcoa en San CibraoEUROPA PRESS

LUGO/OVIEDO, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Cervo (Lugo), el popular Alfonso Villares, ha afeado este lunes a los sindicatos que no se movilicen ante el cierre de 32 cubas de electrolisis, de las más de 500 con que cuenta la factoría de Alcoa en San Cibrao (Cervo).

Así, censura que a día de hoy "está todo muy parado", por lo que ha señalado que "no se entiende esta situación". "Ya que llevamos todo el verano con este problema y ya desde que surgieron los problemas en Avilés y A Coruña", ha dicho, sin que se haya elaborado el estatuto para las electrointensivas.

Villares ha alertado de que "ha surgido un problema gravísimo en A Mariña". "Y hace seis o siete años, gobernara quien gobernara en Madrid, todos nos movilizábamos, había que moverse cuando los sindicatos y el comité de empresa nos plantearon movilizaciones", ha abundado.

Además, ha indicado que es consciente de que en aquel momento, en 2012, "había que visibilizar el problema para buscar una solución", que igual que entonces pasa por "el precio de la luz", para rebajar el coste de la energía.

Contrapone esas protestas a lo que ocurre hoy en que "todo esta muy parado, y todos en absoluto silencio, parece una actitud de condescendencia con el Gobierno central algo que es incomprensible", ha reprochado de nuevo a las centrales sindicales.

Villares también lamenta que los sindicatos reclamen una reunión con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en vez de presionar al Ejecutivo de Pedro Sánchez.

REUNIÓN

"Ahora reclaman una reunión con Feijóo y Feijóo lleva tiempo solicitando a Madrid una solución al precio de la luz, lo lleva haciendo hace tiempo y nosotros también llevamos planteándolo hace tiempo cuando hay un problema en nuestra fábrica, pero ahora los que se movían hace siete años están parados", ha manifestado.

Villares ha vuelto a insistir en la necesidad de "movilizarse". "Tenemos un problema y si no se va a tomar una decisión la fábrica va a cerrar y nos vamos a quedar sin el corazón laboral y el corazón empresarial de A Mariña", ha concluido.