Un "amortiguador" bajo las rocas: descubren por qué no hay terremotos en los Picos de Europa

Un equipo de geólogos localiza materiales blandos bajo las imponentes calizas que absorben y disipan la energía de las placas en lugar de fracturarse

De izquierda a derecha, Carlos López Fernández, Gabriela Fernández Viejo (IP), Sergio Llana Fúnez (IP), Juan Manuel González Cortina, Jorge Acevedo Sánchez, Miguel Gutiérrez Medina.
De izquierda a derecha, Carlos López Fernández, Gabriela Fernández Viejo (IP), Sergio Llana Fúnez (IP), Juan Manuel González Cortina, Jorge Acevedo Sánchez, Miguel Gutiérrez Medina. - UNIVERSIDAD DE OVIEDO
Europa Press Asturias
Publicado: jueves, 16 julio 2026 12:13

   OVIEDO, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo de investigadores del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo ha descubierto que los Picos de Europa cuentan con "una especie de amortiguador geológico natural" que explica la práctica ausencia de terremotos en el entorno del Parque Nacional.

   Los resultados del trabajo, publicados en la revista científica internacional Tectonophysics, ayudan a explicar por qué esta zona constituye uno de los sectores con menor actividad sísmica de toda la Cordillera Cantábrica, según ha indicado la Universidad de Oviedo en nota de prensa.

   La institución académica ha explicado que gracias al despliegue de una red sísmica formada por diez sismógrafos y al uso de avanzadas técnicas de análisis del subsuelo, los científicos han comprobado que bajo las grandes masas de rocas calizas del macizo existen materiales más blandos capaces de absorber y disipar los esfuerzos tectónicos sin generar fracturas.

   El estudio ha sido desarrollado por un equipo de seis investigadores del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo, liderado por los catedráticos Gabriela Fernández- Viejo y Sergio Llana Fúnez. Sus resultados confirman que, contrariamente a lo que podría pensarse, el macizo de los Picos de Europa es una de las zonas con menor actividad sísmica de la Cordillera Cantábrica.

   Gabriela Fernández Viejo ha explicado que durante años los investigadores se preguntaban por qué una de las zonas montañosas más espectaculares de la península apenas registra terremotos. "Ahora sabemos que la respuesta está en los materiales que se encuentran bajo el macizo y que actúan como un auténtico amortiguador natural", ha argumentado.

   Los investigadores explican este fenómeno por la existencia de materiales poco rígidos bajo las imponentes formaciones calizas que caracterizan el relieve del macizo. Estas rocas más blandas absorben los esfuerzos tectónicos deformándose y disipando la energía, en lugar de fracturarse y generar terremotos, actuando como un "amortiguador natural".

EL OCCIDENTE TIENE LA SITUACIÓN CONTRARIA

   Esta situación contrasta con lo que ocurre en el oeste de Asturias, donde predominan rocas más rígidas que responden a los esfuerzos acumulados mediante fracturas que sí generan actividad sísmica. En conjunto, los Picos de Europa se configuran como un territorio sísmicamente estable, cuya propia estructura interna limita la generación de terremotos.

   Para llegar a estas conclusiones, el equipo desplegó entre 2023 y 2024 una red de diez estaciones sísmicas distribuidas en los municipios de Cabrales, Ribadedeva, Onís, Valdeón, Llanes, Camaleño, Ribadesella, Peñamellera Alta y Parres. Durante el periodo de estudio, el sistema registró únicamente 18 terremotos de muy baja magnitud (entre 1 y 2), de los cuales solo uno tuvo su epicentro cerca del macizo.

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