Ex dirigentes de UGT reclaman más firmeza de los sindicatos en la búsqueda de salidas a la crisis

Europa Press Asturias
Actualizado: miércoles, 24 marzo 2010 18:43

GIJÓN 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ex secretario general de UGT Avelino Pérez Fernández y el ex secretario de Relaciones Internacionales de UGT confederal Manuel Simón, reconocieron no entender cómo, ante la situación de crisis que se vive, los sindicatos no sean más enérgicos. El primero mostró su contrariedad de que esté todo el mundo callado con más de cuatro millones de parados aunque alertó ante la posibilidad de que una huelga general pueda favorecer a los empresarios.

Asimismo, indicó que "hay que hacer un sindicalismo fuerte, de gestión y responsable". Así lo manifestó antes de participar en un restaurante gijonés en la reunión del grupo de veteranos militantes del PSOE y UGT, al que ambos pertenecen, con motivo de la presentación del libro 'Recuerdos fraternales. España desde el exilio'.

Pérez recalcó que "el mejor capital de una empresa es el trabajador y no la moneda" y echó en falta las fórmulas de lucha obrera de su época, que a su juicio tenían "más vigor". A su juicio, las soluciones hoy día deben ser internacionales y no sólo de un Estado, además de apostar por repartir el empleo y no tender tanto a la tecnificación de puestos de trabajo que elimina mano de obra.

Pérez, protagonista en las huelgas de 1962, las primeras "serias" contra la Dictadura franquista, señaló que éstas supusieron "un antes y un después" al acabar con los sindicatos verticales, ya que a partir de ahí las empresas sólo negocian con las comisiones de trabajadores. Todo ello supuso un relevo generacional en las organizaciones socialistas que nada tiene que ver con la Guerra Civil, aunque pagaron las consecuencias, según él, como si hubieran tenido algo que ver. "Nosotros no matamos a nadie", dijo.

Para él, el mérito lo tuvo la clase trabajadora mientras que los sindicatos hicieron en ocasiones "de colchón amortiguador porque íbamos a remolque". "Las huelgas del 62 no las convocó nadie, se convocaron y desconvocaron solas", insistió. En su opinión, hubo un efecto de bola de nieve al empezar la huelga y uno de caída de dominó por agotamiento cuando se desconvocó. "A partir de ahí la clase trabajadora se enfrentó duramente a la Dictadura de una manera permanente hasta conseguir la Paz y la Democracia y la liberta que tenemos hoy", apostilló.

Por su parte, Simón, quien estaba exiliado en aquella época, aludió a la solidaridad internacional que permitió sobrevivir a las consecuencias de las huelgas. Sobre el momento actual, indicó que los sindicatos hacen frente a la situación con formas de lucha diferentes a las del 62, momento en que se vivía una Dictadura y una "durísima represión".

Sin embargo, apostó por una respuesta sindical "más visible y activa". Asimismo, enfatizó que de los cuatro millones de parados, se deben a la crisis un millón y medio, entre los que está un 40 por ciento de jóvenes "que no tienen perspectivas de futuro muy halagüeñas". Para él, una huelga general está descartada pero se debe poner más énfasis en la búsqueda de soluciones.

También reconoció que es difícil atraer a los jóvenes al movimiento sindical pero indicó que las organizaciones deben ser capaces de adaptarse a la nueva realidad, con alusión a los contratos precarios y a la temporalidad. Por otro lado, señaló que la propuesta de incremento de la edad de jubilación puede considerarse como un recorte social y afirmó que "no es la panacea ni la solución".

Contenido patrocinado