La vicealcaldesa de Gijón y concejala de Economía, Empleo, Turismo e Innovación, Ángela Pumariega, presenta el análisis de resultados del programa 'Gijón Compra y Vuelve'. - AYUNTAMIENTO DE GIJÓN
GIJÓN, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
La vicealcaldesa de Gijón y concejala de Economía, Empleo, Turismo e Innovación, Ángela Pumariega, ha presentado este martes el análisis de resultados del programa 'Gijón Compra y Vuelve'.
En la edición de 2025, participaron en el mismo casi 500 establecimientos de Gijón, con más de 10.000 clientes registrados y una financiación pública de medio millón de euros destinada a premiar esa fidelidad. En total, se movilizaron unos 3,4 millones de euros en ventas del comercio local.
Así lo ha destacado Pumariega, en rueda de prensa en el Consistorio gijonés, en la que ha resaltado que este programa se ha realizado en colaboración con la Unión de Comerciantes del Principado de Asturias.
Para ella, no es solo una campaña de dinamización comercial, sino una herramienta de apoyo al comercio minorista, de una acción de fidelización, de una política pública que genera actividad económica real y de una iniciativa que además permite conocer mucho mejor cómo compra Gijón.
La edil ha incidido, al tiempo, en que el pequeño comercio vive una situación que es "bastante compleja", en la que compite con grandes plataformas, en la que hay nuevos hábitos de consumo y también cambios tecnológicos que son "muy rápidos", ha resaltado. A esto ha sumado que tienen una presión de costes cada vez mayor y un cliente que ha modificado su forma de comprar.
De ahí que haya visto fundamental el apoyo desde las administraciones con medidas "concretas, medibles y útiles" como es este programa que pretende incentivar las compras del comercio de proximidad, premiar a la fidelidad de los clientes y conseguir que esa primera compra genere una nueva compra. Un programa que se desarrolla en los meses de septiembre y octubre, cuando las ventas no son muy elevadas.
"Gijón no puede permitirse un modelo urbano que el comercio desaparezca de nuestras calles, necesitamos un comercio local que esté vivo porque eso nos va a ayudar a ser una ciudad más segura, más atractiva, más habitable y más viva", ha resaltado.
Pumariega, asimismo, ha puesto en valor que gracias a este programa se ha generado una base de datos con más de 35.000 operaciones que permite conocer los hábitos de compras de los gijoneses y qué zonas generan más actividad comercial.
"Este estudio nos da una radiografía muy valiosa del comercio de Gijón y de cómo se comportan los clientes", ha indicado Pumariega, que ha avanzado que habrá una nueva edición, con una estructura parecida a la del año pasado. "Se ha demostrado que es eficaz y que genera mucha actividad económica", ha destacado.
Por parte de la presidenta de la Unión de Comerciantes, Sara Menéndez, ha apuntado que el que haya dos periodos diferenciados de generación y de canje hace que la dinamización comercial se extienda en un periodo muy largo.
Ha destacado, especialmente, que con cada euro público invertido se han generado más de 8 euros en el mercado y el hecho de que se realice a través de la colaboración público-privada. También ha incidido en que este análisis ha servido para echar abajo mitos sobre hábitos de compra.
En el caso de Invesmark, empresa encargada de la evaluación del programa, su director, Daniel González, ha señalado que se han registrado un total 35.400 operaciones que arrojan información sobre hábitos de compra y que quieren cruzar con un censo de locales comerciales vacíos. También se puede conocer dónde compra la gente y de dónde provienen los clientes de cada negocio.
Como ejemplo, ha citado que solo el 50 por ciento del gasto de los residentes en La Calzada se produce allí y el otro 50 por ciento compra en otros barrios de Gijón.
Se ha comprobado, también, que una zona en las que se producen vacíos comerciales es en el entorno los Jesuitas, calle 17 de Agosto y plaza de Europa, donde hay muy poca oferta comercial. En este caso, el 92 por ciento del gasto de los vecinos residentes en esa zona se dirige a otros barrios.
En cuanto a los comercios que actúan como tractores, ha apuntado a negocios relacionados con el sector de la moda y el calzado, en menor medida al de la belleza.
Ha señalado, por otro lado, que comercios participantes en este programa han recibido un informe personalizado con los resultados, e incluso con recomendaciones a cada uno de ellos.
También se ha comprobado que quien monta un segundo negocio, un tercer negocio, no solo aumenta sus ventas proporcionalmente, sino que el incremento es muy superior. Además, los negocios que cuentan con una plantilla mayor también tienen un ticket medio, un 70 por ciento superior a la media del resto de las tiendas.
Respecto a los clientes, el grupo más numeroso es la compradora o el comprador fiel del barrio, que representa un 22 por ciento del total. El 60 por ciento de sus compras las hace en esa zona.
También está "el explorador de alto valor", que compra en varios barrios distintos. En este caso, el 90 por ciento puede comprar incluso en tres o cuatro barrios distintos.
Otro tipo de cliente, que ha llamado "periférico desatendido", es aquel que vive en barrios en los que la oferta comercial actualmente es insuficiente y necesita acudir a otros a comprar. Según González, en esos barrios podría ser un buen lugar para instalar determinados negocios.
No obstante, ha llamado la atención sobre que este cliente es el que más probabilidades tiene no solo de no comprar en la ciudad sino de dirigirse a otros canales que pueden ser centros comerciales o Internet.
A esto ha sumado el comprador ocasional y también el cliente con alto riesgo de abandono, que son los que compran pero a lo mejor no recuerdan o no les interesa ese canje en una segunda compra.
Por otra parte, ha señalado que las mujeres influyan en el 80 por ciento del gasto, que no quiere decir que todo lo que compren sea para ellas. Ha señalado, no obstante, que los hombres gastan un 24 por ciento más.
Ha resaltado, también, que los menores de 30 años compran en el pequeño comercio, pero son los que presentan una menor tasa de canje, probablemente porque no recuerdan que tienen esa posibilidad.
Ejemplos de esos mitos, el hecho de que el pequeño comercio no puede competir porque los clientes prefieren comprar en otros canales, y hemos visto con datos que no.
Como conclusión, ha apuntado que el cliente del comercio local tiene 50 años de media, mayoritariamente es mujer, repite cada 3,6 veces en estos dos meses que ha durado la promoción. Asimismo, los hombres gastan un 24 por ciento más que las mujeres y los mayores de 60 años es el segmento más fiel.