Una operación de radiología intervencionista en el HUCA, - GOBIERNO DE ASTURIAS
OVIEDO 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) acoge este jueves una reunión científica para formar a neurorradiólogos de todo el país en una técnica para la reducción de hematomas crónicos entre el cerebro y el hueso del cráneo.
Organizado por el Servicio de Neurocirugía y la Unidad de Neurorradiología Intervencionista, el encuentro reúne a una docena de profesionales procedentes de Vitoria, San Sebastián, Zaragoza, A Coruña, Vigo, Madrid, Granada, Burgos, Salamanca y Canarias, que acuden para actualizar conocimientos y compartir experiencias sobre esta técnica.
Según ha informado el Principado en nota de prensa, esta mañana los asistentes han podido presenciar en directo dos procedimientos de embolización realizados por el equipo del hospital.
El HUCA ha consolidado en los últimos años una técnica innovadora para tratar el hematoma subdural, una acumulación de sangre entre el cerebro y el cráneo que suele aparecer semanas después de un golpe leve y que afecta especialmente a personas mayores. Esta patología, cada vez más frecuente por el envejecimiento de la población, puede reaparecer tras la cirugía convencional.
La incidencia global del hematoma subdural crónico se sitúa entre 8,2 y 17,6 casos por cien mil habitantes al año, aunque en el grupo de personas mayores de 80 años supera el centenar de casos por ciento mil. Con estas cifras, anualmente precisan tratamiento quirúrgico en el Servicio de Neurocirugía del HUCA más de un centenar de pacientes.
En los últimos años se ha demostrado que esta patología está relacionada con el desarrollo progresivo de pequeños vasos en las meninges, en el contexto de un proceso inflamatorio local.
Para abordar este problema, el HUCA ha diseñado un protocolo que implica a profesionales de Neurocirugía y Neurorradiología Intervencionista y que combina la intervención quirúrgica con la embolización de la arteria meníngea media, un procedimiento mínimamente invasivo que ocluye pequeños vasos implicados en la inflamación que favorece la persistencia del hematoma. La técnica se realiza mediante cateterismo radial y bajo sedación consciente, sin prolongar la estancia hospitalaria.
Los resultados obtenidos en los primeros 40 pacientes tratados, con un seguimiento de un año, muestran una reducción significativa de las recaídas y los reingresos, y reflejan un perfil de seguridad adecuado. Hasta ahora, más de 70 personas se han beneficiado en Asturias de este procedimiento.