Piden 30 años de internamiento al hombre que decapitó a su padre en Asturias

El procesado sufre un trastorno esquizoide de la personalidad

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Europa Press Asturias
Publicado: martes, 24 febrero 2026 13:03

   OVIEDO, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La Fiscalía del Principado de Asturias ha pedido el internamiento del hombre que decapitó a su padre en Ribera de Arriba en abril de 2024, lanzó su cabeza contra varios coches e intentó matar a dos conductores que pasaban por la rotonda en la que él se encontraba.

   Según ha informado la Fiscalía en nota de prensa, el hombre "sufrió un brote psicótico grave que le anuló totalmente su capacidad", por lo que el Ministerio Fiscal pide que se le ingrese en un centro adecuado para el tratamiento de la enfermedad que padece durante 30 años y 8 meses, entre otras medidas.

   El Ministerio Fiscal ha presentado su escrito de conclusiones provisionales ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia, plaza número 3, de Oviedo.

   Los hechos ocurrieron la noche del 8 de abril de 2024, cuando el acusado (1978) se encontraba en Ribera de Arriba en la casa de su padre, de 74 años. Residía con él y le culpaba de haberse separado de su madre y de que, por este motivo, tanto él como sus hermanos no habían podido alcanzar mayores cotas en sus estudios y mejores logros profesionales. Así, cogió un cuchillo de cocina y apuñaló a su padre, que trató de defenderse agarrando el arma por la hoja.

   A continuación, el acusado cogió otro cuchillo de cocina de mayores dimensiones, con el que trató de asestar nuevos golpes a su padre pero, al ver que no podía acabar con su vida porque el padre huía, se dirigió al garaje y cogió un hacha de grandes dimensiones.

   Con ella en la mano se dirigió hacia su padre, que gritaba pidiendo auxilio para que los vecinos le dejaran pasar a su casa pero estos, atemorizados y sin comprender lo que sucedía, no le abrieron la puerta. En ese momento, el acusado alcanzó a su padre y le asestó varios golpes con el hacha, causándole la muerte. A continuación, lo decapitó, cogió su cabeza y echó a andar por el camino que lleva a la rotonda que se une a la carretera N-630, punto kilométrico 35,500.

   Por el trayecto fue desprendiéndose de parte de su ropa, de manera que se quedó con el torso desnudo. Una vez en la rotonda, profiriendo gritos incoherentes, se dirigió contra los vehículos que pasaban por el lugar, que frenaban al verlo. Así, se lanzó contra uno de los coches y asestó con el hacha un golpe en el techo del vehículo golpeando también la manilla de la puerta izquierda, ya que quería abrirla para matar al conductor.

   No pudo lograrlo ya que este último arrancó el coche, logró esquivarlo y prosiguió su marcha. Acto seguido se dirigió hacia otro vehículo y le propinó un puñetazo en una de sus ventanas, pero el conductor logró eludirlo y seguir su camino. A continuación, se arrojó sobre un tercer vehículo y, con la intención de matar al conductor, propinó un fuerte golpe con el hacha al parabrisas, aunque el ataque no alcanzó al conductor, que pudo reaccionar y seguir su marcha. Tal fue el golpe, que el hacha quedó clavada en el lugar del impacto.

   En ese momento, un cuarto vehículo pasó por la rotonda y el acusado intentó subirse al techo, causándole desperfectos. El conductor, que había detenido el coche al ver al acusado en el centro de la calzada, arrancó y aceleró, por lo que este último no logró sostenerse, perdió el equilibrio y se cayó del vehículo. En ese momento, el acusado se desprendió de toda su ropa y, completamente desnudo, comenzó a pegar patadas a la cabeza de su padre y a lanzarla contra los vehículos que pasaban.

   Así lo hizo contra el conducido por un agente de la Guardia Civil fuera de servicio, al que lanzó la cabeza en tres ocasiones, y contra otros dos más. Después llegaron otros agentes de la Guardia Civil a los que el acusado recibió arrojándoles la cabeza. Acto seguido la recogió y se dirigió a ellos profiriendo alaridos y a grandes voces: "Venid aquí, hijos de puta, que también os voy a matar". Los agentes solicitaron la presencia de otras patrullas de apoyo, momento en que un guardia civil jubilado en la zona, les ofreció su ayuda.

   Entre los tres se dirigieron a detener al acusado, que arrojó de nuevo la cabeza, que impactó en la cara al agente retirado -sin causarle lesiones-, mientras gritaba: "Hijos de puta, os voy a matar como he matado a mi padre. Arriba España". Todo esto mientras lanzaba patadas y puñetazos a los agentes, que tampoco resultaron lesionados, al tiempo que decía: "La pena es no tener el hacha aquí para cortaros, como hice con mi padre". Los agentes, con el empleo de las defensas y sprays reglamentarios, "usando la fuerza imprescindible", lograron reducirle.

TRASTORNO ESQUIZOIDE

   El acusado cumple con los criterios diagnósticos de un trastorno esquizoide de la personalidad. El día de los hechos, y los días siguientes, presentó un brote psicótico, trastorno psicótico breve, que requirió ingreso psiquiátrico urgente y contención mecánica hasta la remisión de la fase aguda.

   Aunque en la actualidad ha remitido como resultado del tratamiento farmacológico que recibe, persiste el trastorno esquizoide de la personalidad. Este brote psicótico grave y agudo, provocó el día en que se sucedieron los hechos una afectación completa de los factores que conforman la imputabilidad.

   Fiscalía explica que se trata de una patología crónica, que puede cursar generando nuevos brotes, por lo que es imprescindible el control y tratamiento psiquiátrico.

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