El secretario general de Foro Asturias y diputado regional, Adrián Pumares, en rueda de prensa en Gijón, junto al presidente de Foro en Gijón y concejal de Urbanismo, Jesús Martínez Salvador, y del director general de Alcaldía, Jaime Fernández - Paíno. - EUROPA PRESS
GIJÓN, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de Foro Asturias y diputado regional, Adrián Pumares, ha abogado este martes por que o bien la presidenta de la Autoridad Portuaria de Gijón, Nieves Roqueñí, dimita o que el jefe del Ejecutivo regional, Adrián Barbón, la cese tras demostrarse, según él su "incompetencia" y por el intento de bloqueo al proyecto de 'Naval Azul', a instancias de una parte del PSOE gijonés.
Así lo ha indicado respecto al conflicto por la cesión de la franja litoral del ámbito del antiguo astillero de Naval Gijón, en rueda de prensa en el Consistorio gijonés, acompañado del presidente de Foro en Gijón y concejal de Urbanismo, Jesús Martínez Salvador, y del director general de Alcaldía, Jaime Fernández - Paíno.
Pumares, en esta misma línea, ha acusado a Roqueñí, que sustituyó en el cargo a Laureano Lourido, con el que el Ayuntamiento había alcanzado un acuerdo "histórico", de ser cómplice del intento del PSOE de someter a la ciudad por todos los medios.
En este sentido, ha incidido en que aquel acuerdo, que había sido incluso "bendecido" por el consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, por el propio Lourido y por el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano Claverol, se intentó hacer volar por el aire con la llegada de Roqueñí al frente del puerto gijonés de El Musel, pese a que dos informes del Ministerio confirmaron la cesión de la franja litoral.
A este respecto, Pumares ha dicho haber echado en falta una actitud "más proactiva" del Gobierno regional, siendo Barbón quien nombró a Roqueñí presidenta portuaria. Para él, fue "muy doloroso" el silencio de Barbón en este asunto y también la postura de Roqueñí, de la que ha recalcado que tras su "nefasta" gestión al frente de la Consejería que tuvo que "marchar por patas" por "conflictos de interés familiares" con la empresa Minersa.
Por todo ello, y una vez que la Junta General del Principado de Asturias (JGPA), por amplísima mayoría, aprobó que se ceda la franja litoral del puerto y que Roqueñí aceptó llevar a votación la citada cesión en el próximo Consejo de Administración de El Musel, cree que el siguiente paso lógico sería que esta presente su dimisión.
"No puede seguir ni un minuto más al frente de la Autoridad Portuaria", ha sostenido Pumares, quien ha agregado que si no da un paso adelante y no asume su responsabilidad, deberá ser Barbón quien la cese.
El presidente de Foro Asturias, sobre esta cuestión, ha achacado la postura de Roqueñí a probablemente un desconocimiento de la logística portuaria y de Gijón, a lo que ha sumado el "esfuerzo" del PSOE de bloquear a Gijón y a una alcaldesa que tiene "ambición y liderazgo". Ha insistido, en esta misma línea, que fruto de esa "incompetencia manifiesta" en todos los cargos que ha desempeñado, según él, y del "bloqueo" del PSOE, es por lo que debe dimitir.
"Gijón no puede tolerar este comportamiento durante más tiempo", ha remarcado Pumares, quien, de no dimitir una persona que, a su juicio, resultó ser "una auténtica calamidad", debe cesarla Barbón y poner a alguien que sepa al menos de puertos.
Por otra parte, ha añadido un segundo motivo para cesarla, y es que, a su parecer, le permitiría más tiempo a Roqueñí para preparar la Comisión de Investigación a la que va a tener que enfrentarse por el accidente de la mina de Cerredo.
Una comisión de la que ha dado por hecho que va a salir "muy tocada" por, a su modo de ver, "mirar hacia otro" lado ante los "presuntos desmanes de la Dirección General de Minas que dirigía a Belarmina Díaz y que al final ocasionaron lo que luego ocasionaron", ha apostillado.
Eso sí, ha llamado la atención sobre que Barbón tiene una forma de cesar que es "particular", a lo que la ha denominado "cese por elevación".
En este sentido, ha puesto el ejemplo de Enrique Fernández, que pasó a ser senador y luego a Hunosa, mientras que la ex consejera Melania Álvarez, tras su "incompetencia", la mandó, según Pumares, de senadora, y a Roqueñi, como ya no tenía más que el puerto gijonés, la puso al frente. Una fórmula que ha recalcado que ya no pudo emplear para las ex consejeras Lydia Espina y Belarmina Díaz.
Pumares ha reiterado que Roqueñí accedió a un cargo al que nunca debió acceder por falta de conocimientos, a su parecer y por su "incompetencia". Además, le ha reprochado a la presidenta portuaria que no está en ese cargo para defender los intereses de Gijón, sino de una parte del PSOE. Sobre esto último, el dirigente de Foro se ha negado a pensar que todos los militantes socialistas estén de acuerdo con el "bloqueo" a la ciudad.
Pumares, unido a todo ello, ha recalcado que en el Parlamento asturiano se ha hecho ya algo importante, que es instar a que el puerto gijonés ceda la titularidad de la franja y, al mismo tiempo, que Roqueñí quedara "totalmente desautorizada por todo el mundo", incluso IU. Por este motivo, ha adelantado que, de no dimitir ni ser cesada, habrá que reclamarlo "por otras vías".
"ENGAÑOS" DEL PUERTO
Martínez Salvador, por su lado, ha reconocido que la gota que colmó el vaso y les lleva ahora a pedir la dimisión de Roqueñí fue que esta tratara de ocultar la existencia del informe de la Abogacía del Estado. "Puede haber diferencia de criterio, pero engaños no se pueden consentir", ha recalcado, al respecto.
Ha reprochado, asimismo, que se pusiera al frente de la Autoridad Portuaria a una "comisaria política" que no defiende a Gijón sino a algunos dirigentes socialistas en su intento de "obstaculizar bajo cualquier premisa" el proyecto de economía azul de 'Naval Azul', en suelo del antiguo astillero.
También le ha recriminado a Roqueñí que le negara a la alcaldesa, Carmen Moriyón, la existencia del citado informe de la Abogacía del Estado. Por ello, ha considerado que no puede permanecer "ni un minuto más" como presidenta del puerto gijonés.
Ha mostrado su deseo, además, a que en el Consejo de Administración del puerto, el próximo 4 de julio, se vote la cesión de esta franja litoral. Martínez Salvador, asimismo, ha indicado que no han tenido comunicación con la Autoridad Portuaria desde que esta envió una nota de prensa en la que anunciaba que sometería al Consejo la cesión de la franja.
En esa misma línea se ha expresado el director del Gabinete de Alcaldía, Jaime Fernández - Paíno, quien participó en las reuniones entre la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento gijonés para resolver la disputa sobre la cesión de este ámbito costero.
"Vino a mentir a esta casa --Ayuntamiento-- descaradamente", ha asegurado Fernández - Paíno, quien ha confirmado que en esas reuniones se negó por parte de El Musel la existencia del informe de la Abogacía del Estado y se llegó incluso a decir que su postura estaba alineada con la de Roqueñí.
Ha reprochado, también, el "acoso y derribo sin precedentes" a los técnicos municipales, a los que se sometió por parte del puerto, "sin éxito", según el responsable municipal, a un "amedrentamiento", al tratar de hacer ver que no habían hecho bien su trabajo. Un trabajo que refrenda el informe de la Abogacía del Estado "palabra por palabra", en lo que respecta a la cesión de la franja litoral.
"El PSOE ha intentado secuestrar la única institución que hoy por hoy defiende los intereses de Gijón, que es este Ayuntamiento y los profesionales que trabajan en él", ha señalado Fernández - Paíno.