El párking de Pombo - AYUNTAMIENTO DE SANTANDER
SANTANDER, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Santander está a la espera de recibir el informe técnico sobre las grietas aparecidas desde enero en el parking de Pombo para adoptar las siguientes decisiones sobre el mismo y la actividad en la plaza que hay sobre él, donde, tras la aparición de las fisuras, se valló por prevención una superficie de 250 metros cuadrados.
La alcaldesa, Gema Igual (PP), ha explicado este viernes a preguntas de los periodistas que en el informe solicitado se analizará la carga del forjado, el estado y las soluciones a adoptar.
"En cuanto lo tengamos, lo anunciamos y ponemos medidas", ha afirmado Igual al ser cuestionada sobre las previsiones que maneja el Consistorio para abrir la zona acotada en la plaza.
Dado que aún el Ayuntamiento no tiene el informe, no ha podido confirmar si habrá o no afección a la celebración de eventos en dicho espacio.
"Si estamos sujetos a un informe, valoramos hacer caso a lo que diga el informe. No me puedo aventurar porque no tengo conocimiento de lo que va a salir el informe, sino ya le habríamos hecho público, si yo supiese lo que va a salir", ha zanjado Igual.
La alcaldesa ha realizado estas declaraciones, a preguntas de la prensa, tras la rueda de prensa ofrecida este viernes para presentar las ayudas a propietarios de palmeras con picudo rojo.
El aparcamiento subterráneo de la Plaza de Pombo en Santander fue construido en el marco de la transformación de la zona, iniciada en 1988, con motivo de la peatonalización del entorno.
En 2008 se realizaron reformas adicionales en esta instalación -que cuenta con 330 plazas de aparcamiento- para añadir un acceso para residentes, con la estructura original.
El pasado 24 de enero el Ayuntamiento tuvo conocimiento de la aparición de unas fisuras en la cubierta de este parking subterráneo, que en los siguientes días aumentaron de tamaño y afectaron a más casetones.
La aparición de estas grietas inhabilitó al menos una veintena de plazas de estacionamiento en el parking, repartidas entre la primera y la segunda planta, y obligaron a vallar, por prevención, 250 metros cuadrados de la plaza.