SANTANDER, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla acoge hoy y mañana el curso 'Prevención, detección e intervención en violencia contra las mujeres desde los servicios de salud mental' al que asisten 60 profesionales cuyo "papel es clave en la atención de las mujeres maltratadas", que "sufren rápidamente un deterioro en su salud mental". Por ello, mediante este curso se pretende instruir a los profesionales a "sospecharla como causa" del deterioro mental de las mujeres que acuden a consultar distintas patologías, como la depresión o la ansiedad, que no suelen asociarse a la violencia de género.
El curso fue presentado hoy por la consejera de Sanidad, Charo Quintana; el director general de Salud Pública, Santiago Rodríguez; el gerente de Valdecilla, Francisco Cárceles, y la psiquiatra y especialista en problemas de la salud desde la perspectiva de género Emilce Dio Bleichmar, que explicó que la violencia física y verbal "es siempre psicológica".
En este sentido, la consejera añadió que la violencia de género es "una causa muy importante de enfermedad mental" y también "de adicciones al alcohol y los fármacos", por lo que los profesionales de los servicios de salud mental están en "situación de privilegio para poder intervenir y evitar serias consecuencias para la salud", además de "ayudar a construir un nuevo proyecto de vida al margen del maltratador".
Esta es la primera vez, según indicó, que se celebra un curso especialmente dirigido a este tipo de profesionales, aunque ya se habían realizado algunas actividades y en Cantabria en este área no se ha partido "de cero", puesto que hay profesionales del sistema cántabro que "habían trabajado en este campo".
De hecho, según apuntó la consejera, un informe elaborado por Amnistía Internacional y dado a conocer en diciembre de 2006 "lamenta que en España la atención a la violencia contra las mujeres no ha incorporado suficientemente a los servicios de salud mental", pero "distingue a Cantabria en el abordaje del problema".
En el curso se enseña a los asistentes el origen y el ciclo de la violencia doméstica, los mitos, prejuicios y estereotipos sobre los malos tratos, los factores que favorecen su mantenimiento y dificultan su detección y sus consecuencias sobre la salud psíquica, física y social de las mujeres que los padecen, como "depresión, ansiedad, tristeza, cefaleas, insomnio", unos síntomas que "no se habían identificado como consecuencia del maltrato".
Igualmente, a los 60 profesionales de salud mental que participan en este curso especializado se les muestra las claves de la intervención social con mujeres maltratadas y del protocolo de actuación sanitaria ante los malos tratos en Cantabria, además de cómo valorar los daños, ofrecer atención psicoterapéutica, los distintos dispositivos comunitarios y la normativa legal de aplicación en Cantabria.
ATENCIÓN PRIMARIA
Se trata, según señalaron de una parte de las actuaciones que se están desarrollando para hacer frente a la violencia contra las mujeres, una tarea en la que tanto Parlamento de Cantabria, como Gobierno regional, el Servicio Cántabro de Salud y los profesionales "están directamente implicados", tal y como aseguró Quintana.
Además, la incursión en la formación de los especialistas en salud mental viene a desarrollar la ya iniciada en mayo de 2005 en Atención Primaria, en la que ya se han realizado cursos en 26 centros con la participación de 700 profesionales.
Según dijo el director general de Salud Pública, Atención Primaria es el "sitio más adecuado para detectar" la violencia contra las mujeres, puesto que "un porcentaje muy alto" de las que la padecen acuden a la consulta del médico "en el primer año" por "motivos que no se asocian al maltrato".
Por ello, se tomó la decisión de pedir a los médicos de familia que, al igual que preguntan sobre las alergias o intervenciones quirúrgicas a una paciente, lo hagan también sobre si sufre o no maltrato. En este sentido, Santiago Rodríguez explicó que de 12.194 mujeres preguntadas sobre este tema en la consulta de su médico, el 7,1%, es decir, 869, respondieron que sí, teniendo en cuenta "que muchas mujeres no contestan a la primera", con lo que se puede decir que el porcentaje de mujeres maltratadas "seguramente supera el 15%".