El bailarín profesional de Danza Española y Flamenco Juan Manuel Prieto - ROGER NAVARRO
CIUDAD REAL, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
El bailarín profesional de Danza Española y Flamenco por el RCPD 'Mariemma' Juan Manuel Prieto, originario de Madrid y residente en Illescas, ha afirmado que con la pandemia, en su compañía de danza dSyR, se han visto obligados a "adaptarse, reinventarse y sacar nuevos formatos".
Así lo ha contado en una entrevista con Europa Press con motivo del Día Internacional de la Danza en la que, ha asegurado "que no ha sido nada fácil", añadiendo que se tuvieron que crear formatos mucho más pequeños y más cortos para celebrar al aire libre.
"Todas las representaciones que se cancelaron durante la pandemia se retomaron en noviembre y diciembre", ha dicho el bailarín. Con esto, también ha añadido que tuvieron la gran suerte de poder trabajar y que "esos meses fueron una maravilla".
Él mismo ha recordado que, tras haber recuperado las fechas pérdidas por la pandemia y aunque se está volviendo a la normalidad, "la gente no se atreve a contratar una gran compañía", porque "las restricciones de público pueden suponer pérdidas". "Es duro, pero es así", ha añadido.
Este año, de entre los 8 o 10 bolos que normalmente representa la compañía entre abril y mayo, solo han tenido dos de 'Origen y Leyendas', uno de sus espectáculos, además de un evento privado y una colaboración con el Certamen de danza de Castellón que se celebrará a final de mayo.
Así, afirma que están sobreviviendo "con la transformación de piezas para ser interpretadas a dos o tres bailarines y poder hacerlas al aire libre" para que, de esta manera, puedan representar las obras en las plazas de los pueblos durante la celebración de sus fiestas y sea más fácil respetar las medidas sanitarias.
"TRABAJAR CON UNA COMPAÑÍA GRANDE EN CASTILLA-LA MANCHA ES MUY DIFÍCIL"
En opinión de Juan Manual Prieto, "trabajar con una compañía grande en la región es muy difícil", refiriéndose a su compañía 'dSyR', que actualmente cuenta con un elenco de entre 18 y 20 bailarines. Así, ha lamentado que en la región "hay muy pocos teatros grandes" y que "la gestión de las redes de teatros no funcionan como deberían".
Prieto ha explicado que "hay poco movimiento, algunos teatros no están adscritos a la red" y que su compañía "estaba tan mal de funciones dentro de la comunidad" que hace año y medio decidieron trasladar su sede a Madrid, "donde han podido conseguir más contratos".
Sin embargo, "pese al panorama", el Teatro de Rojas de Toledo siempre apostó por ellos, según ha contado. "Todos los espectáculos se han estrenado o re-estrenado en Toledo y es de agradecer, se han portado de maravilla".
Asimismo, según ha explicado, la compañía tiene dos premios al mejor espectáculo de compañía de Castilla-La Mancha en la programación del Teatro de Rojas, unos premios otorgados por el público. "Es muy importante que el público de Toledo haya apreciado nuestro trabajo", ha afirmado.
TRAYECTORIA PROFESIONAL
Juan Manuel Prieto comenzó su formación como bailarín a los 16 años. Su primer contacto fue a través de un grupo de teatro, donde "le picó el gusanillo", una experiencia en la que actores y bailarines trabajaban juntos.
Tras su primera conexión con el baile, habló con sus profesores, que le animaron a que se inscribiera a la escuela de Danza Española de Illescas, donde aprendió ballet, clásico español, danza estilizada, escuela bolera, folclore y flamenco.
A partir de ahí, su pasión por la danza le hizo presentarse a las pruebas de acceso del Conservatorio de Danza de Madrid, MARIEMMA. Según el bailarín, en su primer intento sacó un suspenso "bajísimo". Él mismo cuenta que solo llevaba un año bailando pero que pidió consejo y decidió irse a Madrid a preparase con Isabel Quintero y Paco Romero.
Así, volvió a presentarse y aprobó accediendo al conservatorio, al que entró con casi 18 años, "edad con la que tendría que estar acabando" pero también con la que "se afronta con otra seriedad".
Por dificultades físicas, "por no tener la misma elasticidad y base que alguien más joven", estuvo un año parado, volvió a retomarlo y cuando terminó "fue a comerse el mundo". Tuvo la oportunidad de ir a Japón, a la escuela 'Alegría' en la que trabajó por medio de una compañera durante seis meses, trabajando con alumnos amateurs y semiprofesionales y "gustó mucho". Finalmente, su estancia en Japón duró casi cuatro años
Cuando volvió a España contactó con un antiguo compañero que trabajó como iluminador en el Teatro de la Zarzuela. Entre los dos decidieron sacar adelante un proyecto de compañía, la que se convertiría en dSyR. Prieto comenzó a trabajar "sin una fecha de estreno segura" con algunos bailarines para "sacar promoción al proyecto y salir adelante".
Montando el proyecto, una de las bailarinas le sugirió presentar la pieza de folclore al Certamen de Coreografía de Danza Española y Flamenco de Madrid. Según cuenta, nunca se había planteado nada "a ese nivel". Finalmente, tras su presentación y ver que tuvo "muy buena acogida", los compañeros de profesión apostaron por el proyecto, lo que le dio impulso para estrenar 'dSyR' en 2015.
Actualmente, Prieto tiene una residencia artística en un centro cultural de Torrejón de Ardoz, llamado Caja del Arte, lugar donde realizan todas sus creaciones, compaginando su labor como director artístico y coreógrafo en la compañía con el trabajo como maestro de danza española y flamenco en dos escuelas en Castilla la Mancha y además con su formación superior en el CSDMA de Madrid.