ÁVILA 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de Ávila ha dictado una sentencia absolutoria en favor de un hombre que había sido acusado de un delito contra la salud pública, tras ser interceptado con diversas cantidades de cocaína y resina de cannabis.
El tribunal ha considerado que no existen pruebas suficientes para determinar que las sustancias intervenidas estuvieran destinadas al tráfico ilícito, aceptando la posibilidad de que se tratara de un acopio para el autoconsumo.
Los hechos se produjeron en un parque de la capital abulense, donde agentes de la Policía Nacional localizaron en el interior de una motocicleta siete envoltorios con 2,75 gramos de cocaína y seis bolsas con 12,08 gramos de resina de cannabis.
El Ministerio Fiscal había solicitado para el procesado una pena de dos años de prisión y el pago de una multa de 400 euros, al considerar que los hechos eran constitutivos de un delito de tráfico de sustancias que causan grave daño a la salud.
La sala, sin embargo, ha fundamentado su absolución en que la cantidad de droga incautada no ha superado los límites establecidos por la jurisprudencia para presumir de forma automática la finalidad de tráfico. Según ha recogido el fallo al que ha tenido acceso Europa Press, la cocaína intervenida contaba con un peso neto inferior a los 7,5 gramos, cifra que el Tribunal Supremo fija como módulo orientativo para distinguir el consumo propio de la preordenación al comercio.
Asimismo, el tribunal ha subrayado que no se han hallado en poder del acusado útiles para la manipulación o dosificación de la droga, ni tampoco se ha intervenido dinero en efectivo que pudiera proceder de ventas previas. La sentencia añade que el procesado ha mantenido una versión "plausible" sobre su condición de consumidor habitual, lo que unido a la falta de otros indicios, ha impedido desvirtuar la presunción de inocencia.
Finalmente, la Audiencia de Ávila ha acordado la devolución al encausado de los efectos personales intervenidos, a excepción de las sustancias estupefacientes, cuya destrucción ha sido ordenada.