VALLADOLID 5 May. (EUROPA PRESS) -
La joven de origen colombiano Daisy C.V, detenida en marzo de 2009 en el club de alterne 'Latino' de Valladolid en posesión de quince papelinas de cocaína, se ha declarado hoy culpable de un delito de tráfico de drogas, de las que causan grave daño a la salud, y se ha conformado con una condena que sustituye la pena de cárcel por su expulsión de España por un tiempo máximo de cinco años, dado que en la actualidad se encontraba de forma irregular en nuestro país.
Aunque, con carácter provisional, la joven se exponía a una posible condena de cuatro años, la defensa y el Ministerio Fiscal han llegado a un acuerdo poco antes del inicio del juicio, que no ha llegado a celebrarse, para que Daisy C.V. fuera condenada a un año y medio de privación de libertad y al pago de una multa de 1.000 euros como autora de un delito contra la salud pública, del artículo 368 párrafo segundo del Código Penal, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.
Sin embargo, y en aplicación del artículo 89 del C.P, que contempla la posibilidad de sustituir las penas privativas de libertad inferiores a seis años por la expulsión del territorio nacional en el caso de extranjeros no residentes legalmente en España, la procesada ha aceptado la alternativa ofrecida por la acusación pública para no ingresar en prisión a cambio de ser expulsada del país, con la prohibición de volver durante los próximos cinco años.
El magistrado presidente de la Sala, que ha dictado 'in vocce' la sentencia que contempla la expulsión de la procesada, ha advertido a Daisy C.V. de que en el caso de regresar a España antes del tiempo estipulado será detenida y deberá cumplir la pena de cárcel que ha logrado ahora eludir.
La detención de la ya condenada, que carece de antecedentes penales, se produjo en la madrugada del día 7 de marzo de 2009 en el club 'Latino', sito en la Avenida de Burgos de Valladolid, en el momento en que Daisy C.V. portaba un bolso en cuyo interior los agentes actuantes le ocuparon quince envoltorios de 'coca' con un peso neto de 8,91 gramos y un valor en el mercado de 622 euros.
Además, los policías se incautaron de un teléfono que llevaba la detenida, junto con una llave de acceso a una habitación del club de alterne y moneda fraccionada, fruto, según el fiscal, de la venta de la sustancia ilícita.