Campaña de riego "con normalidad", pendiente del Pisuerga-Bajo Duero, "más comprometido"

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Europa Press Castilla y León
Publicado: sábado, 25 marzo 2023 10:59


VALLADOLID, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) afronta la campaña oficial de riego, que empezará el sábado 1 de abril, "con normalidad", con la excepción del sistema Pisuerga-Bajo Duero que inicia la campaña en una situación "más comprometida" y "más preocupante" que la general y pendiente por lo tanto de la evolución de la meteorología en una primavera que se prevé "algo más húmeda de lo habitual".

En concreto y según ha explicado a Europa Press Alejandro Barriuso, director técnico de la CHD, los embalses de la cuenca del Duero están al 76,5 por ciento de su capacidad, ocho puntos por encima del valor de 2022 y en la media de otros años, un volumen de reservas que permite afrontar el inicio de la campaña "bastante bien" y con esa expectativa de que se pueda desarrollar "con normalidad", si bien ha reconocido que no se puede "cantar victoria" a expensas de lo que ocurra en primavera o en verano, ante las repercusiones de olas de calor continuadas y tempranas o de temperaturas récord como las de 2022.

"Tenemos reservas en todos los embalses, salvo en el Pisuerga-Bajo Duero, para ser optimistas pero, si tenemos una primavera y un verano con estas circuntancias adversas --calor-- se nos puede complicar de forma repentina en lugares donde pensamos que está todo controlado", ha advertido para añadir: 'Ojo, hay agua, pero la gestión se complica bastante" de darse esa meteorología adversa.

Barriuso ha insistido en la diferente situación que presentan los embalses del sistema Pisuerga-Bajo Duero (Aguilar, Cervera y La Requejada), que inician la campaña con unas reservas que no llegan "ni al 48 por ciento" y veinte puntos por debajo de la media de la última década, cuando alcanzaron el 68 por ciento.

"Es verdad que ahí la disponibilidad de agua para riego sí que va a estar limitada", ha admitido el director técnico que se ha referido, en concreto, a las zonas regables de las provincias de Palencia, Valladolid y Zamora que dependen del sistema Pisuerga, donde augura una campaña "bastante complicada", sobre todo si no llueve en los próximos meses, y que ha diferenciado de la zona dependiente del Carrión.

"En el sistema Pisuerga-Bajo Duero la dotación no va a ser la de un año normal, previsiblemente", ha augurado Barriuso que no ha descartado que se tengan que reunir "las veces que haga falta" a lo largo de la campaña para adaptarse a la situación concreta en cada momento. "Ojalá que la primavera fuera lluviosa", ha deseado y ha explicado que si llueve en los próximos meses generaría "dos beneficios", no tener que desembalsar porque hay agua en las zonas regables y aumentar las reservas, sobre todo si las precipitaciones llegan a la zona alta de los cauces. "Es lo que nos interesa".

BUENAS NOTICIAS EN EL TUERTO Y EN EL CARRIÓN

Y entre las "buenas noticias", ha destacado la situación del sistema Tuerto, que tiene el embalse de Villameca, y del sistema Carrión, con las presas de Compuerto y Camporredondo, que han pasado de una situación "bastante mala" y de unas reservas "muy bajas" en 2022, a una recuperación "por completo", hasta el punto de que el primero ha llegado al 86 por ciento y el segundo al 92 por ciento. "Olvidan lo del año pasado y van a tener una campaña normal", ha significado.

Según ha precisado, el resto de los embalses están "un poco por encima de la media", con especial atención al pantano de Barrios de Luna, en León, con 50 hectómetros cúbicos más que en 2022, aunque Porma y Riaño, también en la provincia leonesa, están "un poquito por debajo de la media, aunque no es significativo". "El balance general es bastante bueno", ha resumido.

La situación "más comprometida" del Pisuerga-Bajo Duero se analizará en la Junta de Explotación de este sistema, programada el miércoles 29 --será la última en el calendario de las juntas de explotación ordinarias que comenzaron el martes 21--, de la que saldrá la "dotación estimada de agua en metros cúbicos por hectárea" que van a tener tras acordar con los usuarios el volumen que debe quedar en los embalses cuando termine la campaña el 30 de septiembre.

Una vez concluida la ronda de consultas con las juntas de explotación se procederá a la reunión de la Comisión de Desembalse --tendrá lugar previsiblemente tras la Semana Santa-- en la que se analizarán las propuestas de cada uno de los sistemas para su valoración "caso por caso". "Si es razonable, se puede dar por válido o, en caso contrario, se establecerá un valor diferente para volumen a 30 de septiembre", ha explicado el director técnico que ha aseverado que, en general, las propuestas suelen responder a "números razonables".

"Repartimos el agua que hay en este momento y siempre intentamos ser conservadores en una situación real, no contamos con lluvias que dicen las previsiones y que luego finalmente no llegan", ha aclarado Barriuso que ha insistido en la conveniencia de que la primavera de 2023 sea lluviosa porque permitirá retrasar los desembalses y recuperar "todavía más" algún pantano.

Y ha falta del inicio oficial de la campaña de riego el 1 de abril, ha confirmado que entre la semana pasada y la presente han recibido peticiones de riegos esporádicos en la zona del alto y bajo Duero y en la provincia de Palencia, principalmente para riegos de nascencia. Barrioso ha destacado también que la disposición de los usuarios "es buena" ya que son los principales interesados y beneficiados de que quede el mayor volumen de agua posible en los embalses al final de la campaña para que se traduzcan en reservas para la siguiente.

Dicho esto, ha recordado la importancia de gestionar bien un recurso escaso y que se puede ver afectado por circunstancias como las olas de calor continuadas y las temperatuas récord de 2022 y que provocan pérdidas en los embalses por transpiración o evaporación, en el transporte del agua e, incluso, cambios en el comportamiento de los cauces.

LLAMA A AVANZAR EN LA MODERNIZACIÓN DE REGADÍOS

En este punto, ha reivindicado la importancia de avanzar en la modernización de regadíos y ha recordado al respecto que en 2022 las zonas regables no modernizadas fueron las que más sufrieron la falta de agua por el calor excesivo y temprano porque fueron las primeras que llegaron a su cupo y las primeras "a las que hubo que cortar". "Eso puede volver a pasar este año si tenemos estos episodios, van a ser las zonas no modernizadas las que lo van a sufrir más", ha augurado el director técnico que ha reconocido que cada vez son menos las comunidades de regantes que no se plantean esas inversiones.

Uso eficiente del agua y extremar la calidad en la gestión son otras de las recomendaciones que ha realizado el director técnico de la CHD a las comunidades de regantes.

En un repaso de la situación de la que partían los embalses, ha recordado que el año hidrológico, que comenzó el 1 de octubre de 2022, partió de una situación "bastante preocupante" con "multitud" de sistemas de explotación en situación de sequía y con unos niveles de agua embalsada en muchos sistemas entre los 4 o 5 años de "peores registros", aunque no llegaron a batir récord de déficit.

No obstante, ha significado Barriuso, las lluvias caídas principalmente en los meses de diciembre y enero permitieron una "recuperación importantísima" en la mayor parte de los sistemas, a las que siguieron las precipitaciones en forma de nieve a finales de enero y en febrero y el posterior deshielo en marzo, que se ha traducido en "unas aportaciones" que vinieron "muy bien" para mejorar la situación.

"Ha sido un otoño bastante bueno", ha explicado el director técnico que ha reconocido, no obstante, que tampoco ha habido nevadas espectaculares pero sí en la línea de lo habitual para este época del año, a diferencia de lo que ocurrió en 2022 cuando "no nevó nada" durante esos meses.


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