La Casa de los Poetas de Soria ofrece un recorrido por la historia y las obras de Machado, Bécquer y Gerardo Diego

El museo amplía la oferta turística y cultural de Soria

Casa De Los  Poetas
AYOT. SORIA
Europa Press Castilla y León
Actualizado: lunes, 2 abril 2012 18:01

SORIA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Casa de los Poetas de Soria ha abierto este lunes por primera vez sus puertas con motivo de la inauguración de este espacio, que pretende homenajear a aquellos que mejor 'cantaron' a la provincia soriana. El espacio se abrirá oficialmente al público el próximo jueves 5 de abril, en plena Semana Santa, y durante todo el mes la entrada será gratuita.

Según ha explicado el alcalde de la capital, Carlos Martínez, se trata de un "museo vivo" que irá recibiendo objetos y documentos relacionados con Antonio Machado, Gustavo Adolfo Bécquer y Gerardo Diego, con objeto de mostrar su relación con Soria y con lo que cada uno de ellos sintió al escribir en esta tierra.

Además, el alcalde ha resaltado que uno de los objetivos de este proyecto, que ha contado con una inversión de 343.000 euros cofinanciados por el Ayuntamiento de la capital, el Gobierno central y la Junta de Castilla y León a través del Plan de Dinamización del Turismo, es "ampliar la oferta turística y cultural" de la ciudad de Soria, "históricamente vinculada a la poesía".

El espacio, ubicado en la última planta del edificio del Casino Amistad Numancia, que data de mediados del siglo XIX, será además la sede de la Fundación Antonio Machado, que se encargará de la gestión del museo.

UN RECORRIDO POR LA POESÍA

Los casi trescientos metros cuadrados del desván del insigne Casino Círculo Amistad Numancia se han convertido en un espacio interactivo "de sensaciones" en el que el visitante puede acercarse a la poesía de Machado, Bécquer y Gerardo Diego, no solo a través de sus versos y sus objetos, sino también a través de imágenes y sonidos que recrean el espacio y el tiempo en el que vivieron estos poetas.

El museo está dividido en varios espacios dedicados a los tres protagonistas: nada más traspasar la puerta de entrada, Gustavo Adolfo Bécquer recibe al visitante con un audiovisual que gira en torno a una de sus más célebres leyendas, 'Rayo de Luna'. Unos pasos más adelante, se avanza hasta los primeros años del siglo XX, a través de algunos muebles del piso donde vivieron Antonio Machado y su esposa Leonor Izquierdo, que recrean la estancia y la vida del poeta al compás de los versos machadianos emitidos por un gramófono de la época.

La faceta docente de Antonio Machado también tiene su propio rincón, con un pupitre sobre el que descansa un globo terráqueo y una seleccionadora de grano que el escritor sevillano tenía en su aula del Instituto de Soria donde impartía sus clases.

En las vitrinas del museo se pueden observar las primeras ediciones de volúmenes como 'Poesías completas' o 'Soledades', así como otros documentos cedidos por la Fundación Antonio Machado. Asimismo, sobre las paredes lucen varios lienzos, obras de artistas como Rafael Alberti, que en el año 1979 homenajeó al gran poeta del 98.

El espacio dedicado a Gerardo Diego incluye el piano del Casino Amistad Numancia con el que el poeta deleitaba los oídos de sus socios en los primeros años veinte. Y es el visitante el que ahora puede escuchar la voz del propio poeta a través de un teléfono de principios de siglo que reproduce la conferencia pronunciada por el escritor en la Casa de la Cultura de Soria en 1974.

Tras la estela de 'los grandes', la Casa de los Poetas no se olvida de otros muchos que reflejaron en sus obras la ciudad de Soria, inspiradora tanto de versos como de prosa. Entre ellos, destacan las palabras de Miguel de Unamuno, que en 1907 cantó a la "sierra de Castilla", así como Dámaso Santos, Dionisio Ridruejo, el cineasta y poeta Lorenzo Soler, Mariano Granados, que fundó varios periódicos sorianos, o el escritor Julio Llamazares, que en sus versos se dirige a Antonio Machado para contarle que ha "estado en Soria" y ha "seguido sus pasos por el humilde paseo provincial".

Al final del recorrido, el visitante puede conocer un poco más la ciudad en la que vivió Machado a través de un mural de fotografías de la época y un audiovisual. Y si se ha inspirado entre tanta poesía, tiene la posibilidad de colgar sus propios versos en las ramas del famoso "olmo viejo" machadiano.

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