Publicado 28/10/2020 19:35CET

El censurado director iraní Rasoulof presenta en Seminci 'There is no Evil' o la deconstrucción del verdugo

Fotograma de 'There is no Evil'.
Fotograma de 'There is no Evil'. - SEMINCI - Archivo

   VALLADOLID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El aclamado, a la par que censurado, director iraní Mohammad Rasoulof peleará por la Espiga de Oro de esta 65 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) con 'There is no Evil', que funciona como análisis de la pena de muerte en su país en cuatro actos.

   A través de la mirada de cuatro personajes, Rasoulof personifica las distintas brechas que supone en Irán la pena de muerte, en este caso, del de los verdugos, que no por ello dejan de ser víctimas del sistema. En el tablero de jugar a ser Dios algunos tiran los dados de forma desenfadada, casi rutinaria, mientras, otros rechazan tajantemente sus normas o, directamente, hacen trampas.

   Del filme se desprende la realidad de Irán, cuyo servicio militar obligatorio funciona a modo de grilletes para todos sus jóvenes, pues sin pasar por ella no pueden optar a un pasaporte o un puesto de trabajo.

   En esa realidad, gestos tan aparentemente simples como empujar un taburete o pulsar un botón pueden acabar con la vida de una persona. Y es que la pena de muerte en Irán parece haberse convertido en un ritual tan banal como ir a hacer la compra.

   Esa es precisamente la mentalidad que critica Rasoulof en 'There is no Evil', al tiempo que la contrapone a quienes podrían describirse como objetores de conciencia, aquellos que se han negado a mancharse las manos de sangre y pagando un alto precio a cambio.

   Así, desde la perspectiva de cuatro verdugos forzosos, Rasoulof plantea que nadie puede sentirse cómodo con la pena de muerte por mucho que se normalice, pues verse obligado a acabar con la vida de un ser humano acaba pasando factura, incluso cuando esta no llega a perpetrarse.

   En este sentido, Rasoulof parece proponer un llamamiento a la desobediencia de la sociedad iraní que, a pesar de estar infectada por este dilema moral, debe encontrar su fortaleza moral y reunir el coraje para criticar la paradoja de una ley que, además de matar, deshumaniza.

SOBRE MOHAMMAD RASOULOF

   Nacido en Shiraz (Irán) en 1972, comenzó a dirigir documentales y cortos mientras estudiaba Sociología. Tras su segunda película, 'La isla de hierro', vio progresivamente restringidas sus oportunidades de trabajar y de exhibir su obra. Sus siete largos han sido víctimas de la censura iraní. En 2010, fue detenido en pleno rodaje junto a Jafar Panahi y sentenciado a un año de cárcel.

   Ha ganado numerosos galardones internacionales por su filmografía, incluidos varios premios de la sección Un Certain Regard de Cannes por películas como 'The White Meadows' (2009), 'Manuscripts Don't Burn' (2013) y 'Man of Integrity' (2017). Desde 2017, se le ha prohibido oficialmente salir de Irán. En 2018 la Seminci le dedicó un ciclo retrospectivo y un libro, y en 2020 se alzó con el Oso de Oro en el Festival de Berlín gracias a 'There Is No Evil'.