VALLADOLID 6 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los actores Fernando Conde y Juan Gea interpretarán los días 7 y 8 de octubre en el Teatro Zorrilla de Valladolid 'Un extraño encuentro', una comedia "como las de antes" con versión y dirección de Ángel Fernández Montesinos.
Actores y director presentaron la obra en Valladolid junto al productor y gerente del Teatro Zorrilla, Enrique Cornejo, quien destacó la trayectoria de Conde y Gea pero también el "trozo de la historia teatral" que supone en España Fernández Montesinos.
El director del montaje aseguró que la obra es una comedia "como las de antes", con un planteamiento, nudo y desenlace escrita por Lionel Goldstein en la que se cuenta la historia de David, un acomodado hombre de negocios, judío, que acaba de perder a su esposa, en cuya despedida aparece un extraño, Eduardo, un señor de su misma edad que también acude a despedirse de la esposa fallecida. Así, entre ambos surgen una gran cantidad de preguntas sobre los últimos 40 años, en los que los dos han sido protagonistas de una historia con la misma mujer.
Fernádez Montesinos aseguró que es una comedia "como las de antes" porque no confía su estilo a los tacos, la escatología o el sexto, que era lo que había antes frente a lo actual. A su juicio, se está perdiendo este estilo porque se cultiva el lenguaje al que los jóvenes se han aficionado por la televisión.
Frente a los tacos, indicó, antes había "cosas ingeniosas" que considera que eran "comedias para aprender cómo se escribe una comedia", montajes en los que se mantiene el argumento, en este caso "de una mujer que no es una mujer, son dos mujeres" porque puede tener una vida "completamente distinta" con los dos hombres.
Precisamente este es el argumento del montaje, dos personajes distintos --David y Eduardo-- frente a una misma situación, la desaparición de una mujer, ambientada en Brooklyn al final de la Guerra Mundial, con el descubrimiento de los campos de concentración y los problemas que aún sufrían los judíos.
De esta forma, según el director, hay "hasta tres historias de amor" que se desarrollan ante el espectador con unos actores que se encuentran, se pelan, hacen de policías y comisarios.
En este sentido, Fernández Montesinos explicó que era necesario tener dos actores que se llevaran muy bien en las situaciones y descubrieran "poco a poco" los sentimientos de David y Eduardo. Así, a lo largo del montaje se evocan los recuerdos, el amor y la amistado, añadió el director.
HUMOR Y "LAGRIMITA"
Para Fernando Conde se trata de una comedia "aparentemente sencilla" pero con "cargas de profundidad" en lo emocional, lo tierno y el sentido del humor. El actor también se refirió a la "comedia de antes" como aquella en la que hay "cuatro carcajadas, una media sonrisa casi constante y luego la lagrimita".
Además, incidió en que el montaje deja al espectador "cavilando" que quizá ese tipo de situaciones que se muestran puedan ocurrirle a uno mismo, ya que en este caso tiene que ser una tercera persona la que descubre al marido ciertos aspectos de su esposa que "ha dado por hecho" como regalar una flor sin que sea un día especial o decir "te quiero".
Conde aseguró que como ejercicio de interpretación es un "auténtico reto" que comparó con una corrida de toros, un "mano a mano" con un toro "de los de Madrid, de más de 600 kilos". A este respecto, añadió que es un trabajo "duro" representarla pero "enormemente gratificante" en su hora y media de duración.
"Se acaba cansado, pero es un juego entre los dos que es una delicia", afirmó Fernando Conde, con quien coincidió Juan Gea, quien explicó que es un "ejercicio actoral" que resulta "agotador" en el que salen al escenario y se pierden "en ese mundo" pero en el que disfrutan.
Gea indicó que en la obra se habla de la vida cotidiana, de la relación de pareja y la necesidad de "complemento" de las personas que se tienen enfrente, todo ello en un teatro "casi puro", con dos actores y una escenografía muy sencilla que cabe en un maletero.