La secretaria de Igualdad y Políticas Sociales de UGTCyL, Victoria Zumalacárregui Suárez, y el vicesecretario general de Política Sindical y Salud Laboral del sindicato, Alberto Miguel Lorenzo, en una rueda de prensa en Valladolid. - EUROPA PRESS
VALLADOLID, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
UGT Castilla y León ha cifrado en 35 o 40 años el tiempo que tardará en desaparecer la brecha salarial en la Comunidad, donde se ha corregido un 5 por ciento en 15 años hasta llegar al 15,5 por ciento.
Así lo ha afirmado la secretaria de Igualdad y Políticas Sociales de UGTCyL, Victoria Zumalacárregui Suárez, quien ha ofrecido una rueda de prensa junto al vicesecretario general de Política Sindical y Salud Laboral del sindicato, Alberto Miguel Lorenzo, con motivo de la celebración del Día de la Igualdad Salarial el 22 de febrero.
Zumalacárregui, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha asegurado que la brecha salarial es una realidad que no se puede normalizar y ha añadido que la desigualdad retributiva sigue siendo "estructural, persistente y profundamente injusta".
La responsable sindical ha reconocido que la brecha ha disminuido "levemente" desde la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) o la normativa en materias de igualdad. Sin embargo, aunque ha disminuido, considera "desesperadamente lenta" la reducción de esta brecha, que "sigue siendo enorme".
Según un informe elaborado por UGT, en 2023 la brecha salarial en Castilla y León se situó en el 15,56%, 2,45 puntos menos que el año anterior y, "por primera vez en décadas", la cifra autonómica es inferior a la nacional (15,74).
"Castilla y León necesitará entre 35 y 40 años para que desaparezca esta brecha al ritmo que actualmente está teniendo", ha añadido Zumalacárregui, quien ha precisado que han sido necesarios 15 años para corregirla un 5 por ciento.
Según los datos del sindicato, en la Comunidad hay 1.710 millones de euros menos "en los bolsillos" de las 401.000 mujeres que trabajan, a pesar de la subida salarial del 6 por ciento registrado entre las mujeres frente al 3 de los hombres y el salario anual es de 4.256,19 euros menos para las trabajadoras.
PEOR CALIDAD DE VIDA
"No es una cifra simbólica", ha asegurado la sindicalista, quien ha apuntado que detrás de ella hay una independencia económica, futuras pensiones más bajas y una calidad de vida y ha defendido el SMI como una "herramienta de gran impacto" para reducir la desigualdad.
Así, ha explicado que el SMI ha subido un 41 por ciento desde 2018, lo que ha permitido que la brecha salarial en Castilla y León se reduzca en 7,34 por ciento, pero ha advertido de que "miles" de mujeres siguen con salarios congelados por culpa de la absorción de complementos, una "práctica" que considera que debe eliminarse ya.
Sin embargo, Victoria Zumalacárregui ha incidido en que la discriminación de las mujeres empieza "antes del salario" porque, en su caso, tardan entre tres y cuatro meses más para conseguir un empleo, muchas de ellas tienen una sobreformación que no se ve pagada a la hora de encontrar el trabajo, las contrataciones son más precarias, los contratos son parciales, la maternidad sigue siendo una penalización en las carreras profesionales y la falta de corresponsabilidad obliga también a que se centren más en los cuidados de sus familiares.
En esta línea, ha concretado que el 93,43 por ciento de las mujeres que reducen jornada para cuidar a sus familiares no desean hacerlo y les gustaría que fuera completa; el 75 por ciento de los contratos parciales en Castilla y León recaen en mujeres y los complementos salariales también son discriminatorios. Como ejemplo de ello, ha señalado que el 47 por ciento de la brecha se alcanza con respecto a las horas extras.
Además, ha añadido que la brecha se "dispara" en los empleos peor pagados, hasta el 36,92 por ciento, en sectores como el de los cuidados, hostelería o comercio, en ocupaciones elementales, mientras que en una de nivel medio sería del 22,34 por ciento y en una de nivel alto (directores, técnicos, etcétera) se rebajaría hasta el 9,5, algo que considera que parece positivo pero "al final es negativo" porque se debe a que las mujeres ocupan mucho menos los niveles altos.
"Y es preocupante la salida de mujeres altamente cualificadas del mercado de Castilla y León, hay que seguir trabajando para que las mujeres rompamos esos techos de cristal y entremos a trabajar en los niveles altos", ha señalado.
Ante estos datos, ha explicado que el sindicato reclama el cumplimiento real del artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores, "igual trabajo, igual salario", el fin de la absorción de los complementos que van vinculados con el SMI, el "refuerzo" de la Inspección de Trabajo para controlar la igualdad retributiva así como un seguimiento y control de los planes de igualdad.
MEDIDAS
También ha reivindicado la transparencia salarial obligatoria, un enfoque de género en todos los convenios, la revisión del uso abusivo de los contratos parciales para las mujeres y la valoración de puestos de trabajo con perspectiva de género.
"La brecha no es una casualidad, es el resultado de decisiones políticas, empresariales y sociales que perpetúan la desigualdad", ha añadido Victoria Zumalacárregui, quien ha avisado de que el sindicato seguirá luchando para que la brecha se reduzca con todos los medios al alcance. "Las mujeres no podemos esperar 40 años para tener el sueldo que nos corresponde", ha aseverado.
Por su parte, Alberto Miguel Lorenzo ha insistido en que las mujeres son las que más encadenan contratos temporales o parciales "donde se trabaja más y se cobra menos", lo que provoca que tres de cada cuatro empleos parciales sean ocupados por mujeres.
Además, ha advertido de que también existe una brecha territorial, con salarios y oportunidades muy diferentes entre el mundo rural y el mundo urbano, pero también en pensiones debido a bajas cotizaciones.
En esta línea, ha reiterado que la situación se da en los sectores más precarizados, tanto en el ámbito salarial como en cuestión de derechos por condiciones laborales, incluso de seguridad y salud en el trabajo, que es donde la mujer está representada en un alto porcentaje. "¿Cómo no va a haber brecha si vamos a una fábrica y en la limpieza está la mujer y en el laboratorio está el hombre?", ha cuestionado.
Además, ha criticado que los beneficios empresariales crezcan "muy por encima" de los salarios, "que esta es la mayor brecha que hay, la que separa la riqueza que se genera del reparto de esa riqueza".
El responsable sindical ha reclamado un incremento salarial de hasta un 7 por ciento en los sueldos que están por debajo del SMI, algo que han reivindicado en la negociación del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC).
Además, ha insistido en la necesidad de que no se puedan absorber y compensar los complementos con la subida del SMI porque las mujeres se verán más afectadas. En concreto, ha señalado que, de las 130.000 personas que se verán afectadas o beneficiadas por la subida del SMI en Castilla y León, 91.000 son mujeres, siete de cada diez.
"Mientras algunos hablan de absentismo o privilegios, la realidad es que millones de mujeres sostienen este país con trabajos peor pagados y menos reconocidos", ha aseverado.