El doctor y miembro del grupo de Ecología Aplicada y Teledetección de la ULE, José Manuel Fernández Guisuraga. - ULE
LEÓN 20 Ago. (EUROPA PRESS) -
Frente a los incendios que en los últimos días han surgido en el noroeste de España, desde la Universidad de León (ULE) ha recordado que el problema de los grandes fuegos forestales no se resuelve solo con más medios de extinción, sino con "una gestión preventiva y activa del territorio".
En este marco, el doctor y miembro del grupo de Ecología Aplicada y Teledetección de la ULE, José Manuel Fernández Guisuraga, ha señalado que los incendios "más destructivos no se apagan solo con recursos de emergencia". "La verdadera clave está en la prevención", ha señalado Fernández en un comunicado de la Universidad recogido por Europa Press.
El investigador ha subrayado que España se ha convertido en uno de los territorios europeos "más afectados" por los incendios forestales, "no simples conatos, sino grandes incendios capaces de arrasar miles de hectáreas en cuestión de horas y poner en riesgo no solo los recursos naturales, sino también pueblos enteros y la seguridad de las personas", ha sentenciado.
Asimismo, Fernández ha adevertido de que el régimen actual de los incendios --su frecuencia, intensidad y extensión-- "ha superado los límites que los ecosistemas pueden soportar".
El investigador ha identificado tres factores principales detrás de la virulencia de los fuegos: el aumento de temperaturas y sequías asociadas al cambio climático, la acumulación de biomasa tras el abandono de los usos tradicionales del medio rural; y la meteorología extrema que, bajo condiciones de calor, sequedad y viento, genera situaciones "explosivas" en terrenos abruptos.
"Donde antes había un paisaje mosaico con cultivos, praderas y pastos que interrumpían la continuidad de la vegetación, hoy encontramos grandes extensiones de matorral y arbolado denso que alimentan incendios incontrolables", ha apuntado.
Por ello, ULE ha insistido en que gestionar el territorio de forma activa y sostenida es "esencial" para reducir la carga de combustible vegetal que alimenta los incendios.
MEDIDAS MÁS "EFICACES
Entre las medidas más "eficaces", el experto ha destacado la recuperación de los aprovechamientos agrícolas, ganaderos y forestales que durante siglos mantuvieron los paisajes en mosaico, promover el pastoreo extensivo, "apostar" por la selvicultura preventiva, abrir franjas de baja combustibilidad o cortafuegos verdes y fomentar actividades que mantengan vivo el medio rural. A estas acciones se han sumado las quemas prescritas o controladas, una herramienta de gestión realizada en épocas de bajo riesgo y bajo supervisión técnica.
"Estas quemas reducen de manera muy significativa la carga de combustible, tanto en zonas de matorral abierto como bajo arbolado. Cuando un incendio alcanza una zona previamente gestionada con quema prescrita, su intensidad se reduce drásticamente y aumenta la capacidad de los equipos de extinción para controlarlo", ha precisado.
Desde el grupo de Ecología Aplicada y Teledetección de la ULE han analizado los determinantes de los grandes incendios forestales con la combinación de tecnologías de teledetección por satélite, escaneo láser con drones y simulaciones informáticas del comportamiento del fuego con el objetivo de medir con precisión la severidad de los incendios, evaluar la recuperación de la vegetación y diseñar estrategias de gestión más efectivas.
"El fuego seguirá existiendo, porque forma parte de la naturaleza, pero el objetivo debe ser conseguir que sea manejable, que no se convierta en una catástrofe que arrase territorios enteros como hemos visto en los últimos días en León", ha concluido Fernández.