(Ampl.) Montilla define la Entesa como un gobierno "de máximos" con "un presidente" y "un programa y no tres"

Actualizado 26/11/2007 22:42:56 CET

Defiende la gestión "reformadora" de "largo alcance" de su Gobierno y aboga por huir de "la Catalunya ficción"

BARCELONA, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente catalán, José Montilla, defendió hoy la unidad y estabilidad del Govern d'Entesa, del que dijo que "es mucho más que un gobierno de coalición coyuntural", y que "no es un gobierno de mínimos", sino "de máximos".

Dijo no ser "tan ingenuo como para creer que los acontecimientos políticos del entorno no puedan afectar a la acción gubernamental", pero aseveró que su Ejecutivo tiene "un presidente y no tres" y cuenta con "un programa y no tres".

Montilla atribuyó a la Entesa un "estilo propio" centrado en la búsqueda de grandes pactos nacionale,s y apostó por "superar el estado de perplejidad" de la sociedad catalana "dejando de lado de una vez por todas la Catalunya ficción". Destacó que su gobierno no "pierde el tiempo" con preguntas existenciales, sino que está guiado por "un designio reformador que trasciende, de largo, la gestión del día a día".

"Compartimos muchas cosas y trabajamos juntos en las instituciones --dijo sobre los tres socios--. Somos fuerzas complementarias, y a veces no; pero eso no impide trabajar responsablemente al servicio de Catalunya". En su balance del primer año de Gobierno, que se cumple este miércoles, aseguró la "determinación" de los tres partidos del Govern de --más allá de las incidencias políticas concretas-- priorizar una "gobernación estable de Catalunya".

Advirtió de que "pierden el tiempo los que pretenden especular con la incidencia de otras lógicas políticas, regidas por otros calendarios y otros intereses, en el rumbo que tiene fijado el Govern d'Entesa", porque su Ejecutivo es "para cuatro años" y está decidido a aplicar su "plan de ruta" para esta legislatura. Asimismo, remarcó que "no es misión" de su Govern "entretener y deslumbrar a los ciudadanos con pirotécnia u ocurrencias", sino "llevar la política catalana al terreno de la realidad, de las realidades".

"Procuramos no ser prisioneros de los estados de ánimo ni de las mil y una incidencias que se producen en nuestra sociedad", afirmó. "Tenemos la obligación de estar atentos y dar respuestas inmediatas, porque sencillamente tenemos la responsabilidad de que el país funcione", dijo, y se mostró convencido de que su gobierno "está demostrando día a día que no huye de esta responsabilidad".

"NO ES INDIFERENTE QUIÉN GANE LAS GENERALES".

El también líder del PSC aprovechó su discurso para avisar de que "para el interés general de Catalunya no es indiferente qué mayoría política haya en las Cortes" tras las elecciones generales, teniendo en cuenta "las circunstancias políticas que han rodeado la tramitación del Estatut y los posteriores recursos ante el Tribunal Constitucional". "No creo que deba ir más allá, pero creo que es mi obligación institucional dejarlo dicho cuando aún no se ha entrado de lleno en un combate electoral".

En alusión a los debates políticos de los últimos días, insistió en que el futuro de Catalunya "no está escrito", sino que será lo que los catalanes "quieran y sean capaces de hacer que sea". "Ha de ser el país deliberando colectivamente quien ha de decidir su futuro. Eso es la democracia; ésta es la verdadera radicalidad democrática".

Montilla remarcó la "coincidencia de diagnóstico" con "las voces políticas, empresariales, sindicales y profesionales que se expresan sobre la situacion del país", y propuso como respuesta "dejar de lado la Catalunya ficción" y centrarse en la "real". "No tenemos tiempo que perder. Hay quien se pregunta con melancolía de dónde venimos, y otros que se preguntan cada día con impaciencia, a dónde vamos. Nosotros nos preguntamos dónde estamos, qué queremos y qué necesita nuestro país hoy y ahora. Nosotros trabajamos por las respuestas".

El presidente aseguró que la Entesa tiene "largo recorrido" y supone "la mejor garantía" para la estabilidad de la gobernación. "Compartimos la unidad desde la diversidad. Y no entendemos una unidad que sacrifique la pluralidad, ni una diversidad que no haga posible la unidad", afirmó, remarcando que las tres fuerzas de la Entesa "trabajan, sin distinciones de izquierdas o derechas", comprometidos "juntos con una vocación de servicio al país".

INFRAESTRUCTURAS Y APAGÓN.

Sobre los problemas de infraestructuras, consideró "incuestionable" el "esfuerzo de los gobiernos español y catalán por dar la vuelta a "años de desatención inversora". Aseguró que "ya nadie es capaz de negar la evidencia" de este déficit inversor, pero denunció que, además de éste, Catalunya "también había sufrido hasta ahora un déficit planificador" que no previó el aumento demográfico catalán, y que dijo querer compensar con las inversiones acordadas con el Estado para los próximos siete años.

También habló del "episodio lamentable" del apagón eléctrico de Barcelona en julio y aseguró que la Generalitat "extremará su exigencia" para que se lleven a cabo las acciones de mantenimiento, control y las obras que garanticen el suministro, para lo que ha presentado el proyecto de ley de calidad del suministro y el expediente sancionador a las empresas responsables.

En un repaso exhaustivo de las políticas de su Gobierno en su primer año, en el que desgranó también las cifras del presupuesto del año próximo, Montilla reclamó de nuevo que la reforma de la financiación se produzca como marca el Estatut en 2008 insistiendo en que el modelo actual "está agotado y con creces". Advirtió de que "sólo si Catalunya genera riqueza podrá continuar siendo solidaria" con el resto de autonomías. "Que nadie lo olvide", apostilló.

"LO QUE HAGA FALTA" POR LA FINANCIACIÓN.

Así, aseguró estar "dispuesto a ir hasta donde haga falta" para que se cumpla este precepto del Estatut, haciendo de la nueva financiación "uno de los prinicipales objetivos" de su gobierno en el año próximo. Situó las leyes de educación y de acogida de la inmigración entre los objetivos de su Govern para 2008.

El presidente señaló que el despliegue estatutario ha entrado en una "velocidad de crucero", y que su gobierno ha "cumplido los objetivos hasta el momento" y ha trabajado para "evitar dilaciones y vacilaciones innecesarias". Defendió la "voluntad de diálogo" de su gobierno con la oposición y los agentes socioeconómicos en los pactos nacionales de vivienda, inmigración, I+D e infraestructuras, y consideró el de vivienda, el primero en firmarse, "un buen pacto" pese a no contar con el concurso de la oposición.

"Al gobierno nos corresponde el impulso" de estos pactos, y "a la sociedad el protagonismo". "si los sacamos adelante, no me interesa tanto quién capiatalizará el acuerdo como que los catalanes capitalicen el beneficio", dijo, aunque admitió que para el consenso es necesario "compartir primero un diagnóstico sobre las necesidades del país".

Sobre el modelo educativo catalán, admitió que Catalunya no está "donde quiere llegar ni en equidad ni en calidad o excelencia", pero advirtió de que "los problemas de la educación no se solucionan con un simple cambio legislativo", sino que es necesario "un esfuerzo ingente" en dotación de recursos económicos, humanos y materiales. "Una verdadera movilización nacional para alcanzar un objetivo compartido", dijo.

En el auditorio de la Generalitat, presidido por el eslogan 'Un año comprometidos contigo" y una bandera catalana, resumió en un discurso de hora y media el balance de su primer año de mandato, ante todos sus consellers; el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu; los miembros del tripartito en la Mesa del Parlament; decenas de diputados de los tres grupos; y representantes del cuerpo consular, del mundo empresarial, social y cultural.