BARCELONA, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona acordó hoy una proposición que insta a la Generalitat a aprobar una ley de financiación del transporte público para disponer de "un marco económico adecuado". La iniciativa contó con el apoyo del bipartito (PSC, ICV-EUiA) y ERC, y la abstención de CiU y PP.
La proposición, que se debatió en la Comisión municipal de Seguridad y Movilidad, también reclama analizar el sistema de tarifación del transporte público, especialmente la social. El texto se basa en una proposición que presentaron los republicanos, que inicialmente planteaban "revisar todo el sistema tarifario".
El concejal de ERC Ricard Martínez precisó que es necesario revisar la financiación, "sobre todo del Estado". La concejal de Seguridad y Movilidad, la socialista Assumpta Escarp, consideró "estratégica" la proposición por plantear un sistema de financiación del transporte público, ya que "se esconde su coste real".
Escarp advirtió de que, desde la creación de la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) en 2001 hasta este año, la aportación de las administraciones públicas ha subido un 175 por ciento, mientras que el coste para el usuario ha crecido un 70 por ciento.
Esta situación contrasta con la del presupuesto del transporte público para 2009, cuando la aportación de la Entitat Metropolitana del Transport (EMT), el Ayuntamiento y la Generalitat subirá el 10 por ciento, y la del Estado el 2,3 por ciento, según la concejal.
Eduard Freixedes defendió la abstención de CiU alegando que, aunque "el problema de Barcelona" puede estar en la cuantía de los fondos estatales, ahora hay "un problema de presente" por el aumento de tarifas del área integrada de la capital catalana para 2009, con un incremento medio del 4,75 por ciento.
La subida de las tarifas también motivó la abstención de los populares. El concejal Alberto Villagrasa lamentó que "el ciudadano tiene que pagar más cuando todo el mundo está congelando salarios", ante lo que reclamó congelar el precio de los billetes.
El debate de las tarifas se produjo también a partir de una proposición del PP que resultó rechazada, y que instaba a la ATM a "revisar a la baja" los incrementos tarifarios del transporte público.
Ante las críticas de CiU sobre la T-12, Escarp reiteró que el servicio para los niños de 4 a 12 años "es gratis", y el coste de 35 euros anuales es en concepto de emisión del billete y el seguro de transporte, declaró a los periodistas. También destacó que la ATM aprobó la medida antes de acordarse el nuevo contrato programa para el periodo 2009-2011.