BARCELONA 6 May. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona se plantea cerrar al público de manera permanente la entrada al Monumento a Colón después de la avería el pasado martes por la que se quedaron atrapados seis turistas durante más de cinco horas, y que tuvieron que ser rescatados con una grúa.
El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha asegurado en una entrevista a Catalunya Informació recogida por Europa Press, que esa situación no se puede volver a repetir ya que fue una circunstancia propia "del tercer mundo", y ha subrayado que el Consistorio tiene que tener garantías absolutas de que el monumento cuente con los mecanismo de seguridad que hasta ahora no tenía.
También se ha referido a la valoración que hizo publica el sábado la agencia de rating Standard and Poor's (S&P), en la que se apuntaba que Barcelona mantendría una calificación de AA si no se la valorara dentro del marco español, y ha afirmado que el consistorio ha aplicado las medidas que se han pedido desde Europa, y que Barcelona puede ser "la punta de lanza para salir de la crisis económica".
CIUDAD SOLVENTE
El alcalde ha afirmado que Barcelona tiene una buena situación económica, y que puede presentarse ante el resto del mundo como una ciudad "solvente, lógica y coherente", y ha añadido que la ciudad es más segura, más limpia, y cuenta con una mejor organización administrativa.
En referencia a la propuesta del líder de CiU en el Parlament, Oriol Pujol, de recuperar el impuesto de Sucesiones y Donaciones suprimido en su totalidad en 2011, Trias ha manifestado que ante una situación de catástrofe económica y de emergencia como la actual, se tienen que tomar decisiones "incluso contradictorias".
Ha señalado que no se puede mantener una situación en la que el Govern de la Generalitat ajusta sus cuentas mientras el Gobierno central impulsan infraestructuras que son "una catástrofe" como el paso del Ave por Extremadura, y no se invierta en obras estratégicas en la ciudad de Barcelona, como mejorar la salida de mercancías desde el puerto.
La relación económica entre el estado central y Catalunya es insostenible en palabras del alcalde, y ha apuntado que si la circunstancia se mantiene, generará una "situación de indignación global".