Al banquillo el exprofesor de gimnasia acusado de abusos sexuales del caso Maristas

Maristes Les Corts
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 25/03/2019 4:04:50CET

Se enfrenta a 22 años de prisión por presuntamente abusar de cuatro alumnos

BARCELONA, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -

El exprofesor de gimnasia del Colegio Maristas Sants-Les Corts de Barcelona Joaquim Benítez se sentará en el banquillo de los acusados a partir de este lunes a las 10.00 en la Sección 21 de la Audiencia de Barcelona por presuntamente abusar sexualmente de cuatro alumnos.

Benítez está acusado de abusar sexualmente de cuatro alumnos de 13 y 14 años en los cursos entre 2006 y 2010, en dos casos de forma reiterada, aprovechando que estaban solos en su despacho y valiéndose del "temor" que le causaba a las víctimas la posición dominante del profesor, según el escrito de acusación de la Fiscalía de Barcelona.

Para conseguir estar solo con los alumnos, les convencía para que fueran a su despacho alegando que iba a darles masajes por lesiones que padecían, y allí aprovechaba para abusar de ellos.

En dos de estas víctimas los hechos influyeron negativamente en su desarrollo madurativo, y una de ellas, que sufrió los abusos de forma continuada, tuvo un "grave impacto emocional", degenerando en un trastorno depresivo y afectando a su autoestima.

PUERTA CERRADA

El primer día de juicio declararán las cuatro víctimas a puerta cerrada, un testigo y dos mossos d'Esquadra, mientras que la declaración de Benítez como acusado se prevé para el martes, y el miércoles se realizarán las conclusiones del juicio y los informes de las acusaciones y las defensas.

La Audiencia acordó que las víctimas declaren a puerta cerrada porque "los hechos objeto de acusación tienen una connotación social que puede llegar a ser estigmatizadora, además de gravemente atentatorios a la intimidad y dignidad de la persona y se habrían producido siendo las víctimas todavía menores de edad".

Benítez se enfrenta a una petición de condena de la Fiscalía de 22 años de cárcel por dos delitos de abuso sexual continuado y dos de abuso sexual, y la inhabilitación para ejercer profesión de docente o en contacto con menores durante 14 años, además de pedir 70.000 euros en total de indemnización para las cuatro víctimas por los perjuicios morales sufridos.

La pena más alta para él la pide la Generalitat, que ejerce de acusación popular, de 35 años de cárcel, mientras que el Ayuntamiento de Barcelona, también acusación popular, pide 26 años, mientras que la Fundación Champagnat está como responsable civil subsidiaria.

CASO MARISTAS

El escándalo del caso Maristas se destapó precisamente a raíz de la denuncia del padre de uno de los menores, Manuel Barbero, después de que su hijo le desvelara que había sido abusado por Benítez, profesor de educación física, durante dos años, entre los 13 y 15 años.

En total, se presentaron 17 denuncias contra Benítez, pero 13 de ellas se archivaron puesto que los hechos habían prescrito.

Manuel Barbero abrió un correo electrónico para revelar otros casos y recibió hasta casi 100 correos de personas que le relataban historias de abusos sufridos, por hasta al menos 12 profesores, a parte de Benítez y un monitor, con un total de 43 denuncias de diferentes centros.

En la actualidad siguen conociéndose presuntos casos de abusos de profesores, como el último caso revelado por 'El Periódico de Catalunya' de dos hermanos que estuvieron internos en el colegio de Maristes Valldemia de Mataró (Barcelona) que han relatado que supuestamente sufrieron abusos sexuales y agresiones físicas "sistémicas" por parte de dos profesores, y aseguran que lo denunciarán.

CONCENTRACIÓN DE PROTESTA

Para el lunes a las 9.30, poco antes del juicio, se ha convocado una manifestación a las puertas de la Audiencia de Barcelona, en el Palau de Justícia en la avenida Lluís Companys, para dar apoyo a las víctimas.

Además, víctimas de este profesor han impulsado un manifiesto en el que recuerdan que otras 13 denuncias de víctimas se rechazaron al estar prescritos los hechos.

"En el banquillo de acusados falta gente, no hay ningún responsable de Maristas y creemos que debería haber sido un juez quien determinara si eran culpables o inocentes, si sabían o no, lo que pasaba detrás de la puerta del colegio", afirma el manifiesto.

Piden que la Fundación Champagnat, de la que depende el centro y que está en la causa como responsable civil subsidiaria, "asuma su culpa y se responsabilice de todo el daño causado, mientras los menores estaban bajo su tutela en el horario escolar y donde las familias pensaban que sus hijos e hijas, estaban bien atendidos".

Asimismo, reclaman que la Conselleria de Educación de la Generalitat reabra el caso y le retire el concierto educativo a esta escuela y a todas aquellas donde se haya dado un caso de abuso o agresión sexual y se haya ocultado, y que se abra una comisión de investigación en el Parlament para depurar todas las responsabilidades.

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