BARCELONA, 16 May. (EUROPA PRESS) -
Barcelona contará con 28 kilómetros de carril bici nuevos, muchos de ellos en el distrito del Eixample, lo que permitirá completar algunos de los itinerarios del centro de la ciudad para conectar con los distritos de Ciutat Vella y Sant Martí que hasta ahora estaban inconexos.
En una rueda de prensa en el Ayuntamiento, el concejal de Movilidad, Francesc Narváez (PSC), afirmó que el uso de este sistema de transporte aumentó un 81% entre 2006 y 2007, por lo que aseguró que la bicicleta "se ha hecho sus espacios en las calles de Barcelona de forma definitiva".
A la ampliación de la red, que implicará eliminar algunos carriles para coches y aparcamientos, se destinarán cuatro millones de euros, y se prevé que algunas de las obras puedan empezar la semana que viene y estén terminadas en unos cinco meses.
De los 28 kilómetros, la principal novedad es que unos 10 serán en dos direcciones, y representan 20 kilómetros nuevos al contar las dos direcciones. Del resto, unos seis serán también en dos direcciones en la cera y fórmulas mixtas, y cerca de dos kilómetros, unidireccionales.
Narváez explicó que en los nuevos trayectos en dos direcciones se ampliarán las medidas de seguridad, ya que se instalarán unas piezas en diagonal de 70 centímetros de largo, 20 de ancho y 14 de alto para separarlos de la calzada y evitar así invasiones de los coches.
Este sistema ya se había aplicado en algunas calles, como Sancho de Ávila, aunque se ha mejorado "para evitar que los peatones las salten", según el director municipal de Servicios de Movilidad, Àngel López. La concejal de Seguridad, Assumpta Escarp (PSC), recordó que entre enero y abril se impusieron 635 sanciones por aparcar sobre el carril -1.963 en todo el 2007--.
Escarp también señaló que se tramitaron 698 multas a ciclistas por no respetar un semáforo en rojo --1.201 el año pasado-- y 1.510 a motocicletas por circular por el carril para ciclistas --3.300 el año pasado--.
Respecto a los cruces, se plantean dos soluciones para los ciclistas. En los que no haya interferencia posible con los vehículos, los ciclistas circularán en línea recta, mientras que en los que se puedan cruzar con algunos coches, el trazado seguirá la forma del xaflán para evitar incidencias con los vehículos.
Narváez insistió en que los ciudadanos que tienen miedo de coger la bicicleta en Barcelona "tienen que empezar a olvidar este complejo" de circular con esta forma de transporte por las medidas de seguridad que contempla el plan.
CARRIL EN COMTE D'URGELL.
La calle Comte d'Urgell contará con carril en dos direcciones y enlazará la plaza Francesc Macià con la avenida Paral·lel. Está previsto las obras empiecen en los próximos días, aunque podrían retardarse por la construcción de un depósito de aguas pluviales.
Otra calle que sufrirá cambios es Provença, donde se ampliará la red existente y se transformará en carril de dos direcciones. En ella se cambiarán los aparcamientos en forma de semibatería inversa para aumentar la seguridad, sobre todo, al salir del estacionamiento, aunque las obras también se podrían retardar por unos trabajos previos de la construcción del túnel del AVE.
También se alargará la red por Gran Via, en la zona de plaza Universitat y que se hará llegar a la plaza Glòries, y se culminará el tramo central de la Diagonal también en la zona de Glòries.