Publicado 02/12/2021 18:29CET

La calle Pi i Margall de Barcelona será un corredor verde que conectará Gràcia y Horta-Guinardó

Recreación de la transformación de la calle Pi i Margall de Barcelona.
Recreación de la transformación de la calle Pi i Margall de Barcelona. - AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

   Las obras empezarán en junio y el 70% de la calzada será para personas y vegetación

   BARCELONA, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El Ayuntamiento de Barcelona transformará la calle Pi i Margall en un corredor verde que conectará los distritos de Gràcia y Horta-Guinardó y que, a su vez, permitirá finalizar la conexión entre el parc de la Ciutadella y el paseo de Sant Joan, la plaza de Joanic y el parc de les Aigües.

   Esta actuación se enmarca en el plan del Gobierno municipal de transformar las calles para favorecer una movilidad más sostenible, en la que haya más espacio para el peatón y menos para el vehículo privado, de manera que con esta reforma quiere invitar a la estancia y el paseo y fomentar el comercio de proximidad.

   De este modo, la circulación se pacificará con una calzada que de subida tendrá un carril para buses y tráfico local y un nuevo carril bici segregado, y de bajada habrá un carril compartido para buses, tráfico local y bicicletas; y en ambos la velocidad estará limitada a 30 kilómetros por hora.

   Actualmente, 20 de los 30 metros del ancho de la calle son de calzada, con dos carriles de circulación, dos de bus-taxi y dos de aparcamiento y servicio y, con esta actuación, el 70% de todo el espacio se destinará a viandantes y zonas verdes.

   Estas zonas se combinarán con espacios de estancia y las aceras serán como mínimo de cinco metros, pero se ampliarán en determinados puntos hasta los 12, y se crearán lugares con vegetación donde poder estar; además, se desasfaltará la calle y se usará el granito como pavimento.

   El proyecto, que ha sido consensuado con 485 personas de ambos distritos --según ha detallado la concejal de Horta-Guinardó, Rosa Alarcón--, tendrá un presupuesto de 13,6 millones de euros, las obras empezarán en junio del 2022 y está previsto que tengan una duración de 17 meses.

   La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, ha defendido que esta transformación encaja con los criterios y los objetivos del plan Superilla Barcelona y que, aunque esta calle no pertenece a l'Eixample, "tiene mucho de trama Cerdà y conecta buena parte de la red básica de la propia ciudad".

CUATRO NUEVAS PLAZAS

   Para fomentar la vida de barrio y el comercio de proximidad, se crearán cuatro nuevas plazas que se situarán en el ámbito de la plaza de Joanic, en el cruce con las calles de Sant Lluís y de Ca l'Alegre de Dalt, en el de las calles de la Encarnació y de Pau Alsina, y en el de las calles Sardenya y de la Providencia.

   Además, se incluirá un cordón de servicios en las dos aceras que quedará integrado entre parterres y en el que se situarán zonas de carga y descarga, contenedores, aparcamientos de bici y el resto de servicios repartidos a lo largo de toda la vía, y se mantendrán y reubicarán todas las paradas de bus.

UN 80% DE SOMBRA

   Con el aumento del arbolado y la vegetación se conseguirá un 80% de sombra en todo el ámbito, y en los cruces con las calles principales se crearán cuatro nuevas plazas que mejorarán la transversalidad y la comunicación entre los barrios del entorno.

   En concreto, se plantarán 142 árboles más para llegar a los 210, que serán de más de veinte especies diferentes y se colocarán según las zonas de sol y sombra, y la superficie de parterres y zonas arbustivas pasará de los 370 metros cuadrados actuales a los 3.270.

   En ese sentido, el concejal de Transición Ecológica y del distrito de Gràcia, Eloi Badia, ha apuntado que está reforma conseguirá reducir la contaminación atmosférica y acústica, cuestiones que tienen un "vínculo directo con la salud".