BARCELONA, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un conflicto laboral entre la empresa Tram y los conductores afecta a las frecuencias de paso del tranvía en las líneas del Trambaix y el Trambesòs, informaron a Europa Press fuentes sindicales y de la compañía. En algunos casos las demoras superan los 15 minutos, según Tram.
Para la empresa, los conductores realizan "una huelga encubierta" desde ayer y durante "todo el día" para pedir mejoras salariales adicionales al convenio colectivo provincial firmado el 27 de enero y que afecta a los autobuses interurbanos y a los trabajadores del tranvía, afirmó Tram.
En cambio, los trabajadores dicen protestar circulando a menor velocidad para conseguir más seguridad en la conducción --afirman que hay semáforos rotos y ven inseguro circular a 50 km/h en algunos tramos--, y evitar agresiones de pasajeros, explicó el presidente del comité de empresa del Trambaix, Jaime del Pino (UGT).
Dijo que desde ayer cumplen "escrupulosamente la normativa ferroviaria del tranvía", una actitud que mantendrán "indefinidamente". Cuando no funciona un semáforo, se paran y piden permiso para continuar, y van más lentos cuando creen que deben ir a "la velocidad enorme" de 50 km/h por la presencia cercana de peatones.
Del Pino pidió disculpas a los usuarios del tranvía y les afirmó que lo hacen "por su seguridad", aunque advirtió de que si no se atienden sus reivindicaciones harán paros en mayo y junio.
Añadió que tienen "un problema muy grave" con los inspectores de billetes, que en muchas ocasiones tienen que pedir el comprobante de transporte sin la compañía de agentes de seguridad. Subrayó que de 16 inspectores, dos están de baja por depresión y uno por daños.
CONDICIONES DE TMB
Del Pino desvinculó estas reivindicaciones de sus demandas salariales, que incluyen igualar sus condiciones con las de los conductores de autobús de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), quienes han firmado el nuevo convenio tras meses de huelgas.
Los del tranvía advirtieron de que los conductores de TMB cobran entre 3.000 y 5.000 euros más anuales trabajando 145 horas menos que los de Tram, quienes deberían trabajar "500 horas extras al año" para igualarse a los de TMB. Además, quieren más descanso, ya que trabajan ocho horas y media ininterrumpidamente, afirmó Del Pino.
La empresa negocia con los empleados aunque evitó pronunciarse sobre sus reivindicaciones salariales, pero concretó que el aumento que plantean los trabajadores es "poco asumible" para Tram.