Actualizado 07/12/2017 18:02 CET

Crean una herramienta de medicina genética que no rompe el ADN y evita mutaciones no deseadas

Imagen anterior y posterior de un ensayo en ratón con atrofia muscular
HOSPITAL CLÍNIC

Después de probarla en ratones, estudian nuevas aplicaciones para revertir el envejecimiento

BARCELONA, 7 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un estudio del Salk Institute de California, en el que han participado científicos catalanes y del resto de España, ha logrado crear una nueva versión de la tecnología de edición genética Crispr/Cas9 que permite activar genes sin crear rupturas en el ADN y evitar mutaciones no deseadas, y que han probado en ratones para tratar diabetes, enfermedad renal aguda y distrofia muscular.

El trabajo, publicado por la revista 'Cell', ha contado con la participación de investigadores del Hospital Clínic de Barcelona, el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps), la Universidad Católica de Murcia (Ucam) y la Fundación Pedro Guillén.

La mayoría de sistemas Crispr/Cas9 funcionan a través de la creación de roturas en la doble cadena de ADN en regiones del genoma seleccionadas para su edición o supresión.

"Aunque muchos estudios han demostrado que Crispr/Cas9 se puede aplicar como una poderosa herramienta para la terapia génica, hay una creciente preocupación por las mutaciones no deseadas generadas por las roturas en la doble cadena" a través de esta tecnología, y que han logrado solucionar, ha destacado el líder del trabajo, Juan Carlos Izpisúa.

Para probar el método, los investigadores lo usaron en modelos de ratón con un gen endógeno que revirtiera los síntomas de cada enfermedad: en la enfermedad renal, lograron una mejor función renal después de una lesión aguda; en la diabetes tipo 1, aumentaron la actividad de los genes que generan células productoras de insulina, y redujeron los niveles de glucosa en sangre.

En el caso de la distrofia muscular también lograron una mejora, y el director general y nefrólogo del Clínic Josep M. Campistol ha esperado que "este nuevo enfoque algún día se pueda trasladar a la práctica clínica y confirme su potencial terapéutico", aunque por el momento se necesitan más pruebas de seguridad antes de poder realizarla en humanos.

En un comunicado este jueves, el hospital barcelonés ha explicado que el equipo trabaja actualmente para mejorar la especificidad de este sistema y poder aplicarlo a más tipos de células y órganos para tratar una gama más amplia de enfermedades humanas, así como para rejuvenecer órganos específicos y revertir el proceso de envejecimiento.

LUGARES ESPECÍFICOS DEL GENOMA

El sistema original Crispr/Cas9 cuenta con una encima Cas9 que se acopla a las moléculas de ARN guía y la dirigen al lugar correcto del genoma para crear las roturas en la cadena, y recientemente algunos investigadores han empezado a utilizar una forma "muerta" de esta encima, que han llamado dCas9, y que se une a interruptores moleculares y puede dirigirse a lugares específicos sin cortar el ADN.

Esta variante nueva tiene el problema de que es "demasiado grande y voluminosa" para caber en el vehículo que se utiliza para administrar este tipo de terapias a células en organismos vivos, con un tipo de virus.

El estudio publicado este jueves logró "empaquetar" Cas9 y dCas en un virus de este tipo, y los interruptores y el ARN guía en otro, además de optimizar estas moléculas para asegurarse que acaban en el lugar deseado del genoma, y que activan el gen indicado.