BARCELONA 26 Sep. (EUROPA PRESS) -
El director David Selvas se adentra en los problemas de comunicación entre seres humanos en 'Oleanna', una obra en la que un profesor de universidad y su alumna se sumergen en una truculenta relación de afecto y poder, a partir del 8 de octubre en el Teatro Romea de Barcelona.
La obra, que cuenta con Ramon Madaula y Carlota Olcina en el reparto, se configura como un 'thriller' en el que una pregunta sobrevuela no sólo durante toda la función, sino que permanece al finalizar ésta: ¿Quién tiene razón?, ha informado el director, David Selva, en rueda de prensa.
Ha señalado que el texto, original del dramaturgo y novelista David Mamet, plantea un pensamiento muy cercano al 'punk', sobre todo por la potencia de los argumentos con que se defiende cada postura, y que se sustentan en diálogos ágiles y "monólogos épicos".
Ha hecho hincapié en la proximidad de los temas que se tratan, como son la educación universitaria, las políticas de género, la hipocresía o el acoso sexual, algunos de los cuales están creando "alarma social" en la actualidad.
Finalmente, ha destacado la estética 'thriller' que se consigue, tanto a través de la música como de los espacios, un despacho y un aula, que permiten un enfrentamiento "de tú a tú de los personajes como si de un ring se tratase".
El actor Ramon Madaula, quien da vida a John, ha aseverado que 'Oleanna' es una obra complicada y difícil de definir, con unos diálogos, que si bien están muy cercanos a la cotidianidad, también "precisan de los actores una coordinación propia del baile de salón".
Asimismo, ha resaltado que la obra en todo momento "huye del teatro estético" y apuesta por no filtrar los contenidos --no establece qué es bueno y qué malo--, en una clara intención de provocar al público.
La actiz Carlota Olcina, Carol en el escenario, ha apostillado que cada acto supone un 'in crescendo' en la intriga, y ha considerado que tanto su personaje como el interpretado por Madaula viven su propia realidad y se explican a través de sus acciones.
El director artístico del Romea, Julio Manrique, ha coincidido con el elenco actoral al afirmar que el lenguaje en la obra es capital, ya que es la herramienta que "da forma a unos discursos" que en todo momento aspiran a la ambigüedad, con la intención de que el público discurra al respecto.