Narcís Serra dice que aprobaron un salario "prudente" a directivos y con conocimiento del Banco de España

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Publicado 11/10/2018 11:54:02CET

Asegura que en 2010 la entidad no estaba en crisis

BARCELONA, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -

El expresidente de Caixa Catalunya Narcís Serra ha declarado este jueves como acusado en el juicio por los sueldos presuntamente desproporcionados en plena crisis económica, y ha expresado que el salario que se fijó para los directores en 2010 era "prudente" y según la mediana del sector, inferior a la media, y que se hizo con el conocimiento del Banco de España.

Asimismo, ha defendido en el juicio que en ese momento la entidad no estaba en crisis, pese a que desde julio de ese año hasta diciembre de 2012 el Frob inyectó 12.000 millones de euros.

En su declaración ante la Sección 8, Serra ha sentenciado: "Sabíamos todos que debíamos buscar el mejor director para resolver el problema de las cajas, era un cifra relativamente prudente, el contrato me parece ajustado a los contratos de ese momento para la alta dirección".

A respuestas del fiscal Anticorrupción Fernando Maldonado, Serra ha asegurado que antes de la crisis económica de 2008 por la caída de Lehman Brothers, en 2006 él ya quiso cambiar el rumbo de la entidad al constatar su dependencia del sector inmobiliario.

Pero ha puntualizado que cuando se aprobaron los salarios de Adolf Todó por 600.000 de retribución fija y el otra variable, en 2010, (un aumento del 35 al 50% según el fiscal) no sabían que vendría una crisis económica mayor: "No sabíamos que la del 2011 sería más grave que el 2008, no lo previó nadie, ni el Banco de España".

Serra ha indicado que cuando se aprobaron estos sueldos bajo sospecha se hizo con el conocimiento del Banco de España, que no les consideraba en quiebra sino sólidos y capaces de superar las dificultades.

Según Serra, la crisis de 2011 fue determinante para la quiebra de la entidad, y ha recordado que en 2010 la economía española tuvo tres trimestres seguidos de incremento del PIB y las expectativas de Caixa Catalunya eran "de tener un beneficio superior a los 100 millones de euros".