BARCELONA 25 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Teatre Romea de Barcelona programa desde este viernes y hasta el 9 de junio 'Litoral', la obra de juventud del autor de la exitosa 'Incendis', Wadji Mouawad, donde propone una búsqueda de los propios orígenes y la identidad a partir del revulsivo de la muerte del padre del protagonista, Wilfrid, que le hace emprender un viaje al Líbano.
Entre el elenco de actores están Marc Rodríguez, Lluís Marco, David Verdaguer, Mireia Trias, Patrícia Mendoza, Pepo Blasco y Xavier Ruano, y se trata de una producción de la sala Atrium, la primera que se exhibe fuera de la sala.
En rueda de prensa, el director y traductor de la obra, Raimon Molins, ha explicado que esta obra es la primera de la trilogía 'Le sang des promesses' --junto a 'Incendis' y 'Boscos'-- y que acabará convirtiéndose en una tetralogía con 'Ciels'.
Existen puntos de encuentro entre la recientemente programada 'Incendis' y 'Litoral', especialmente en la línea temática y dramática -- aunque 'Litoral' tiene más sentido del humor--, así como en espacios e incluso frases comunes, pero tanto el director como los autores han señalado que son obras independientes.
'Litoral' arranca cuando el adolescente Wilfrid, mientras está eyaculando, recibe una llamada informándole de la muerte de su padre, y empieza un replanteamiento de la propia identidad, el descubrimiento de secretos de su padre, el redescubrimiento de las relaciones familiares y, en fin, un viaje a sus orígenes libaneses, país al que se trasladará para enterrar a su padre.
En seis escenas, el autor recorre temas universales y humanos como la muerte, la familia, la memoria histórica, la relación entre occidente y oriente --ya que transcurre entre Quebec y Líbano-- y, sobre todo, la búsqueda de uno mismo.
Molins ha reivindicado que también se exploran los vínculos humanos, la necesidad de explicar la historia de uno mismo y trascender apelando a la intercomunicación humana: "Desarrolla temas universales necesarios para el ser humano contemporáneo".
Esta reflexión culmina en un replanteamiento de la sociedad libanesa, en guerra, donde se significa que no se aprecia la vida, ni la necesidad humana de explicarse, ni tampoco la cultura: "Al final resulta una sociedad frustrada y violenta".
Precisamente, el director del Romea ha señalado que ahora es un buen momento para programar esta obra y poder reivindicar el valor de la cultura, que "se la están cargando".
También es una obra autobiográfica, ya que el autor tuvo que abandonar su país natal, Líbano, debido a la guerra civil, cuando emprendió un exilio que le llevó a Francia y posteriormente a Quebec.