Sensores de temperatura y CO2, claves para detectar situaciones de vulnerabilidad en viviendas

Publicado 18/08/2019 10:36:53CET
Representantes de Cellnex y de las fundaciones participantes en el proyecto
Representantes de Cellnex y de las fundaciones participantes en el proyecto - CELLNEX - Archivo

Cellnex y entidades sociales apuestan por estos dispositivos con fines sociales

BARCELONA, 18 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un proyecto piloto de Cellnex y la Taula del Tercer Sector de Catalunya ha demostrado que los sensores de temperatura y CO2 son unas herramientas eficientes para detectar situaciones de vulnerabilidad en viviendas sociales y proporcionar información a las entidades para generar nuevos protocolos de actuación.

El proyecto se inició en 2017 en el marco de la iniciativa m4Social, y durante un año estudió los datos recabados por sensores de suministros básicos --agua, luz y gas--, de temperatura y de CO2 instalados en seis pisos sociales de Barcelona, ha explicado en declaraciones a Europa Press el coordinador de m4Social, Jordi Serratosa.

Con el fin de monitorizar datos a distancia y anticipar "posibles" situaciones de riesgo, el proyecto se encuentra ahora en su fase inicial, y a mediados de julio se finalizó la implementación de estos dispositivos en otras 46 viviendas de la capital catalana.

Los datos recogidos durante la prueba piloto --que finalizó en mayo de 2019--, han constatado que los sensores de la temperatura interior y exterior y del CO2 permiten obtener información que solo puede ofrecer determinada tecnología.

MEJORAR LA GESTIÓN Y CREAR NUEVOS PROTOCOLOS

Gracias a estos sensores, se han podido detectar episodios de frío en las viviendas y situaciones de pobreza energética, no reportados por las familias, y ha facilitado a las entidades "mejorar la gestión" con este colectivo sin necesidad de la intervención de terceros, ha explicado Serratosa.

Estos dispositivos también han favorecido la previsión de situaciones de humedad en los pisos, así como la detección de concentraciones elevadas de CO2 que puedan suponer un riesgo para la salud y el confort del hogar, y ha permitido a las organizaciones desarrollar tareas de prevención.

Los datos ofrecidos por los sensores son a tiempo real con una frecuencia variable en función del parámetro que analizan, una situación que también permite a las organizaciones controlar de manera continua las condiciones de las viviendas.

AMPLIACIÓN DEL PROYECTO

Tras la sensorización de esta nueva tanda de pisos sociales, la previsión del proyecto es "seguir ampliando la base de viviendas" de cara al 2020, ha explicado Serratosa.

El coordinador considera que el interés del proyecto radica en la "extensa tipología" de personas a las que atiende la iniciativa, que engloba desde personas mayores a familias numerosas y monoparentales.

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