Visita a la estación fantasma de Correos del Metro de Barcelona. - Alberto Paredes - Europa Press
BARCELONA, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha reabierto al público la antigua estación de Metro de Correos, en desuso desde 1972, y que está situada entre las paradas de Jaume I y Barceloneta de la L4, en la Via Laietana.
La presidenta de TMB y teniente de alcalde, Laia Bonet, ha encabezado en la madrugada de este martes la primera de las visitas a esta "estación fantasma", que se han programado de forma excepcional con motivo del centenario del suburbano barcelonés.
Esta antigua estación estaba ubicada al final de la Via Laietana, entre la calle Àngel Baixeras y la antigua plaza de Antonio López --hoy llamada plaza de Idrissa Diallo-- justo ante el edificio de Correos que le da nombre.
ANTIGUA INFRAESTRUCTURA
Las jornadas de puertas abiertas a esta estación permiten ver lo que queda de esta antigua infraestructura, que forma parte del segundo ramal de la línea del Gran Metro, y que estuvo en funcionamiento entre 1934 y 1972.
La estación está en desuso desde 1972, cuando se suprimió el servicio de Metro entre las estaciones de Jaume I y Correos para empezar las obras para prolongar el túnel de la futura L4 en dirección a Barceloneta.
Las visitas a la estación de Correos han empezado este martes de madrugada y se suman a las programadas para las madrugadas de este miércoles, además de las madrugadas del 17, 18 y 19 de noviembre, y, en total, serán 6 días, 18 sesiones y 270 visitantes.
CAMINANDO POR EL TÚNEL
Esta visita se tiene que hacer obligatoriamente de madrugada porque Correos no tiene un acceso desde la calle, por lo que se tiene que caminar por el túnel para llegar desde la vía de la estación de Jaume I de la L4.
Para ello, es imprescindible que el servicio de Metro no funcione y que no haya tensión eléctrica en la red.
Bonet ha afirmado que con esta visita "se puede ver de manera muy gráfica cómo ha ido creciendo la Barcelona del Metro en los últimos 100 años", y que supone una buena oportunidad para conocer la historia de la ciudad.
PARTES CONSERVADAS
Los visitantes podrán comprobar que la antigua estación de Correos no desapareció del todo: el acceso se convirtió en un pozo de ventilación y las dos naves forman parte del túnel por el que pasan los trenes entre Jaume I y Barcelona.
Asimismo, se conserva el 'panot' en los andenes, los azulejos de cerámica en las paredes, antiguos anuncios y los rótulos originales que indicaban el nombre de la estación.
PUNTOS EMBLEMÁTICOS
TMB publicó en septiembre más de 5.000 entradas para acceder a puntos emblemáticos de la red del Metro, que se agotaron rápidamente, y la estación de Correos fue una de las más buscadas, junto con la estación de Gaudí, también en desuso.
A pesar de la alta demanda, TMB no prevé programar más visitas a corto plazo a la estación fantasma de Correos por el impacto que tiene en el día a día del mantenimiento del Metro, aunque sí se abrirán nuevos turnos para visitar la estación Gaudí este noviembre y diciembre.