Presentación del estudio de la Fundación Foessa de Critas - CRITAS
BARCELONA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
El 29,1% de la población catalana (2.258.000 personas) está en riesgo de exclusión social, por encima del 23% de la media estatal, según un estudio de la Fundación Foessa de Critas con datos de 2021.
En una rueda de prensa este miércoles, la coordinadora del grupo de análisis social de Cáritas, Míriam Feu, ha considerado que se ha producido un "aumento sin precedentes" de esa estadística, ya que ha crecido 12 puntos desde 2018, y ha añadido que 1,2 millones de catalanes (el 15,5% de la población) está en riesgo de exclusión severa.
En el apartado laboral, 396.000 hogares catalanes tienen su sustentador principal en inestabilidad social grave --en el último año ha estado tres o más meses en paro, ha tenido tres o más contratos, o ha trabajado para tres o más empresas--, cuatro veces más que en 2018, y 248.000 hogares tienen todos los miembros en paro, una cifra que se ha duplicado en tres años.
Se producen también más dificultades para acceder y mantener una vivienda digna: 1.301.000 personas viven en una vivienda considerada inadecuada y 915.000 sufren inseguridad en sus casas.
405.000 hogares no tienen acceso a medicamentos, por sus problemas económicos, y el 42% ha visto empeorar su salud mental, señala el estudio.
La pandemia también ha provocado que se "tensionen y erosionen con fuerza" las relaciones entre las personas: en 199.000 hogares algún miembro ha recibido maltrato y en 116.000 ha habido malas relaciones.
Cerca de un millón de hogares experimentan la brecha digital y, de ellas, 300.000 han perdido oportunidades por esa causa.
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) estatal llega al 13% de personas en situación de pobreza severa y la Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC) de la Generalitat al 28%, cifras "totalmente insuficientes", en palabras de Feu.
El secretario técnico de la Fundación Foessa, Raúl Flores, ha lamentado que la brecha de género ha provocado que las mujeres sufran el "impacto más grave" de la desigualdad y la brecha de edad genera que los jóvenes tengan menos empleo o más precario.
La brecha de origen es "persistente": las personas de origen extranjero tienen mayor incidencia de exclusión social --afecta a un tercio de ellas, casi el doble que en las de origen español-- y más consecuencias negativas a nivel laboral --el doble de despidos-- o sanitario.
MAYOR IMPACTO EN CATALUNYA
Flores ha explicado que Catalunya tiene una estructura laboral con mayor porcentaje de los sectores más castigados por la pandemia, mayor tasa de inmigración y más coste de la vida que otras regiones de España por el efecto capitalidad de Barcelona.
Ello explica, según ha detallado, que sea la comunidad autónoma con mayor porcentaje de población en riesgo de exclusión de entre las 10 que ha analizado el estudio, realizado por 30 investigadores de 10 universidades o centros.
Tanto Catalunya como Canarias tienen un 29,1%, Andalucía un 26,3%, Murcia un 25,4%, Castilla-La Mancha 23,4%, Comunidad de Madrid un 22,3%, Comunidad Valenciana un 21,3%, Castilla y León un 17,9%, País Vasco un 16,3% y Cantabria un 15,9%.
PIDEN "MEDIDAS URGENTES"
El obispo de Terrassa (Barcelona), Salvador Cristau, ha lamentado los datos y ha llamado a continuar el encargo evangélico de velar por los desfavorecidos: "La pandemia ha generado una crisis social que nos duele. Hemos visto de cerca el sufrimiento de muchas personas".
Por último, el presidente de Critas, Francesc Roig, ha asegurado que el estudio "pone de manifiesto la debilidad del sistema de protección" y ha pedido medidas urgentes para poner a las personas más vulnerables en el centro de las políticas sociales.