Publicado 13/01/2021 12:10CET

TSJC, Cicac e Icab impulsan una guía de buenas prácticas sobre escritos y acciones judiciales

El Colegio de la Abogacía de Barcelona y el TSJC firman una 'Guía de Buenas Prácticas'
El Colegio de la Abogacía de Barcelona y el TSJC firman una 'Guía de Buenas Prácticas' - COLEGIO DE LA ABOGACÍA DE BARCELONA

BARCELONA, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), el Consejo de la Abogacía Catalana (Cicac) y el Colegio de la Abogacía de Barcelona (Icab) han impulsado una guía de buenas prácticas sobre escritos, informes orales y actuaciones judiciales para agilizar la justicia.

La presidenta del Cicac y decana del Icab, Maria Eugenia Gay, y el presidente del TSJC, Jesús Maria Barrientos, han firmado y presentado este miércoles el documento, han informado en un comunicado.

La guía establece un conjunto de buenas prácticas para la presentación de escritos por parte de los profesionales que ejercen la abogacía, para los informes orales que realizan ante los tribunales, y para las resoluciones judiciales que dicten los jueces y las juezas, para que la actividad judicial resulte "más ágil y eficiente" para todos.

Gay ha expresado que "la guía de buenas prácticas es un paso más para avanzar en la descongestión de la justicia, acercarla a la ciudadanía a través de un lenguaje más comprensible, y conseguir mejorar un servicio público como es la administración de justicia, que tiene que garantizar el derecho de defensa con todas las garantías".

Según recoge la guía, "cuanto más claro y conciso sea un escrito procesal, más ventajas comporta para todas las partes implicadas", y con la presentación de la guía de buenas prácticas se pretende que la justicia sea más ágil, especialmente en los casos en que se han masificado los litigios, cuando afectan a los consumidores, sobre todo en temas bancarios.

La idea de la guía de buenas prácticas no es nueva, así se ha establecido ya en el reglamento del procedimiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, donde se establecen previsiones sobre la estructura y límites, tanto para los escritos como para los informes orales.

El propósito de los firmantes es que estas reglas orientativas se conviertan en una "guía abierta", que periódicamente pueda ser revisada para ir incluyendo o excluyendo jurisdicciones y cuestiones, conforme la experiencia práctica lo vaya haciendo aconsejable.