BARCELONA, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -
El escritor y guionista escocés William Boyd recorre en 'Suave caricia' (Alfaguara) los hechos históricos del siglo XX a través de la historia, donde ficción y realidad se mezclan, de la vida de Amory Clay, una fotógrafa ficticia nacida en la Inglaterra de principios de siglo XX.
"Mi principal ambición era que el personaje de Amory fuera muy real, aunque el lector estuviera leyendo una novela", ha explicado este viernes Boyd en una entrevista con media en Barcelona.
El escritor, que nació en Ghana y pasó su infancia en África Occidental, ha explicado que le interesa el juego con la realidad y la ficción: "Me gusta empujar la ficción en el mundo de lo real y mezclarla con el periodismo para que, de esta manera, la ficción sea más poderosa".
Para escribir la historia de Amory, que creció en ausencia de su padre ya que murió durante la Primera Guerra Mundial, Boyd recopiló, durante más de dos años, fotografías anónimas que le sirvieron para crear a su protagonista.
"Me interesa mucho la fotografía y mi teoría llega a través de Amory, donde doy importancia a la instantánea, el momento congelado", ha apuntado el escritor, que es autor de catorce novelas, entre ellas 'Un buen hombre en África', 'Como nieve al sol', 'Barras y estrellas' y 'Solo', ésta última sobre el personaje de James Bond, que creó Ian Fleming.
"Fue un placer escribir la novela y fue un reto que me tomé con cuidado y diversión", ha explicado Boyd sobre el encargo que le hicieron de escribir una historia sobre el agente 007.
La protagonista de 'Suave caricia' tiene un nombre que juega con la ambigüedad de sexo aunque la idea del autor no era tratar la cuestión del género ni temas como el feminismo: "Cuando escribo desde el punto de vista de una mujer, ignoro el tema del género por mucho que sea paradójico ya que me concentro en la idea de la personalidad sobre el individuo, no sobre las mujeres en general".
"Pongo mucha atención en escoger nombres, incluso para los personajes que aparecen en dos páginas, ya que considero que si acierto el nombre, es como si el personaje estuviera ya vivo", ha confesado Boyd sobre su manera de construir el relato y los personajes.
ENTRE CINE Y LITERATURA
Después de haber trabajado mucho en el mundo de la televisión y el cine, Boyd es uno de los principales escritores británicos del momento destacado por sus trabajos en la gran pantalla.
Sobre sus trabajos como guionista, Boyd ha apuntado que necesita "una mentalidad radicalmente diferente porque el tipo de arte es diferente ya que en una novela tienes toda la libertad que quieres".
La historia se ambienta en diferentes escenarios, desde Escocia, pasando por el Berlín de los años 20, hasta el Nueva York vibrante de los 30, un rasgo que también caracteriza a Boyd ya que su identidad es una suma de culturas: "No hay duda de que en mis novelas está muy presente el tema de pérdida y cambio de identidad".
"Si me preguntan de dónde vengo, brevemente podría decir que soy un escocés de origen africano que vive en Londres y tiene una casa en Francia", ha explicado con humor.
El autor de 'Suave caricia' ha reconocido que no le obsesiona en especial la política, pero que durante la campaña del referéndum en Escocia, se posicionó por el 'no', aunque no pudo votar: "Fue un debate que iba del sueño romántico a la realidad pragmática y al final ganó ésta última".