Archivo - El primer camión que pasa por la aduana comercial de Ceuta. Imagen de archivo. - Antonio Sempere - Europa Press - Archivo
CEUTA 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha afirmado este martes que confía en que la aduana comercial con Marruecos recupere un funcionamiento habitual una vez finalice la Operación Paso del Estrecho (OPE), a partir del 15 de septiembre.
El representante del Ejecutivo ha restado importancia a la paralización del tránsito de mercancías al considerar que, durante estos meses, la prioridad ha sido garantizar la agilidad del paso de viajeros entre Europa y el norte de África.
Triano ha realizado estas declaraciones durante una comparecencia ante los medios de comunicación, al término de una reunión mantenida con representantes del sector pesquero, después de que la pasada semana trascendiera que el paso comercial permanece cerrado desde el inicio de la OPE, el pasado 15 de mayo.
El delegado ha recordado que esta situación no constituye una novedad, ya que, según ha señalado, el mismo escenario se produjo el año pasado con idéntica justificación. A su juicio, el objetivo ha sido evitar que el tránsito de mercancías interfiera en el desarrollo de una operación que cada verano concentra un elevado volumen de vehículos y pasajeros en la frontera del Tarajal.
"A nadie que haya intentado hacer una importación o exportación se le ha dicho que no. Otra cosa es en términos de rentabilidad. Lo desconozco", ha afirmado al ser preguntado sobre las críticas expresadas por la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE), quienes han denunciado públicamente que la aduana no ha funcionado correctamente nunca desde su apertura, el pasado año.
"Lo que sí que queremos de esta Delegación es que tenga un funcionamiento más habitual a partir del próximo mes de septiembre", ha añadido, para después animar "a todos aquellos que quieran hacer algún tipo de importación o exportación, de fruta, de pescado o de lo que sea".
La CECE difundió la pasada semana un comunicado asegurando que el cierre apenas ha tenido efectos prácticos sobre la actividad económica de Ceuta porque la aduana comercial nunca ha llegado a funcionar con normalidad.
"Su funcionamiento dista mucho del que caracteriza a cualquier otra aduana comercial internacional", afirmaron.
Para la CECE, el debate "no debería centrarse exclusivamente en si la aduana permanece abierta o cerrada", sino en "la necesidad de que la aduana de Ceuta deje de ser una infraestructura de funcionamiento excepcional y pase a operar con los mismos estándares de normalidad, continuidad y eficacia que cualquier otra aduana comercial entre dos países".