Rachel Weisz, ganadora de un Oscar por su trabajo en 'El jardinero fiel", ha cumplido "un sueño" al trabajar a las órdenes de Alejandro Amenábar en 'Ágora', que llega a la gran pantalla mañana. La actriz inglesa da vida en esta superproducción a la filósofa, matemática y astrónoma Hipatia, un personaje que en el filme hace un guiño "a las mujeres de hoy que viven relegadas como ciudadanos de segunda clase".
- Trabajar en una producción europea puede enfadar a la industria de Hollywood...
- Yo no considero haber declarado la guerra a Hollywood por no protagonizar la tercera entrega de 'La momia' o por no haberse involucrado más en otras películas 'comerciales'. Yo me acerqué a Amenábar a través de mi novio (el director Darren Aronofsky), con quien vi las dos primeras cintas de Alejandro. 'Ágora' no es una película que Hollywood se decidiera a hacer y yo sólo quería trabajar con Amenábar en una gran historia, no rebelarme contra Hollywood.
- ¿Qué conoce más del cine español?
- Me gustaría trabajar con Pedro Almodóvar o Javier Bardem. Soy fan de Almodóvar, claro que sí y, por supuesto, de Bardem ¿a quién no le gusta? Tiene mucho talento.
"UN ACTO ROCKERO Y RADICAL"
Sobre su personaje en 'Ágora', filme que muestra las violentas revueltas religiosas y el ascenso del cristianismo en la Alejandría del siglo IV, Weisz encarna a Hipatia, una brillante astrónoma que luchó por salvar de la destrucción la Biblioteca de Alejandría, y dejó a un lado casarse o llevar una vida tradicional de las mujeres de la época.
-¿Qué le parece su personaje de Hipatia?
- Hipatia fue una mujer muy racional, guiada por el intelecto y, en pantalla, tenía que parecer que era una persona de carne y hueso, no un mito. Por ejemplo, Hipatia en una de las escenas de la película ofrece un pañuelo manchado con su regla a uno de sus alumnos enamorado de ella. Ese es un acto rockero y radical, algo muy fuerte y sorprendente. Su actitud era la de no tener más problemas con los hombres. Se aseguró de que ya nadie le tirara los tejos. Hipatia es, además, un personaje muy actual. Hoy habría acabado con su vida algún grupo fundamentalista. En otra escena del filme le quitan la toga y le tapan la cara como con un burka. Eso es una referencia implícita a las mujeres que, todavía hoy, son consideradas ciudadanos de segunda clase.
-¿Tiene usted alguna queja por su condición de mujer?
- Ninguna. He tenido una buena educación, una buena vida.
- ¿Se parece usted a Hipatia?
- Quizás este personaje sí tenga algo que conecte conmigo aunque yo no excluiría de mi vida a mi familia y a mis amigos. No creo que deba hacer sacrificios por mi trabajo. Quizás por ser madre haya dejado un poco de lado mi profesión. Pero eso es bueno y a medida que cumplo años mi propósito es el de pensar muy bien cuál será mi próximo proyecto.