MADRID 2 Nov. (Por Alba González) -
Mañana soleada en Madrid a pesar de los días que son. Nos situamos en el bar 'la Tita Rivera' en una céntrica calle del barrio Fuencarral. Aparece con un minutos de retraso, pero educadamente se disculpa y mientras bebe un refresco nos habla de su nuevo disco.
Al verla, ya sé que voy a hablar con alguien que no transmite distancia. Ella, al contrario que muchas artistas de este país, te hace sentir cómo si fueras una conocida. Vega fue conocida por su paso por 'Operación Triunfo', pero ya ha conseguido desvincularse un poco de esa imagen de triunfita y gracias a su música y a su esfuerzo, convertirse en algo más.
Saca su cuarto disco a la venta, 'La cuenta atrás', y reconoce que este es su trabajo más personal. Lo es, porque ella de forma independiente, se fue a Los Ángeles y buscó a los mejores músicos para hacer este nuevo disco. Más tarde, casi con el trabajo hecho, se uniría Sony.
Por ello, leer esta entrevista supone adentrarse en lo más personal de esta artista. Qué nos cuenta sus inicios y su actual situación en el mundo que ella más ama, la música.
- ¿Cómo es tu nuevo disco?
- Todo lo redondo que puede ser. De todos los trabajos que he hecho este es el mejor por ser el más personal. No sé si es más personal por el hecho de que lo hago con 32 años, o porque lo inicié como un proyecto independiente. Decidí qué hacer en cada momento y luego Sony se unió, por eso es más personal. He decidido qué quería hacer en cada momento.
- Dices que ahora con 32 años sabes lo que quieres, ¿antes no lo sabías?
- Sé más. Cuando tienes 23 años tus prioridades y tu forma de encarar la vida es distinta a cuando tienes 32. Con 23 estaba estudiando la carrera y mi objetivo era ser publicista y salir con mis amigas todo el rato y fiesta, fiesta, fiesta. Obviamente, las cosas cambian, y ahora sé donde quiero enfocar mi vida.
- ¿Dónde la enfocas?
- A seguir trabajando y continuar mi proyecto de vida, que es dedicarme a la música. La enfoco a estar tranquila. Un trabajo al que aspira todo el mundo, donde te encuentres feliz, te guste, y si encima es tu hobbie, pues genial. Mantenerte ahí es lo complicado. Lo que he conseguido en estos 10 años ha sido muy complicado pero lo difícil es mantenerse ahí. Esa es mi meta.
- Te has mantenido, ya que has conseguido sacar cuatros discos al mercado, pero para ello, en este último, te has dejado todos tus ahorros. Tal y cómo está la música, ¿no es muy atrevido apostar por ello?
- Si no lo hubiera hecho me estaría lamentando. Si llego a pedir este proyecto en alguna discográfica, no creo que ninguna hubiera apostado porque para los tiempos que corren sé que era una inversión muy cara. No puedes exigir a nadie que confié en ti, si tú mismo no lo haces.
- Entonces, ¿la música es un hobbie más que un trabajo?
- He estado muchos años sin cobrar de la venta de discos. Lo mío ha sido más un comido por servido. Enriquecerse con la música es muy complicado, eso está al alcance de muy pocos. Yo me siento orgullosa de poder vivir de mi pasión. No todo el mundo puede decir que va a trabajar con ganas, y yo sé que me dedico a la pasión de mi vida. Hay veces que va bien, y otras que no tanto, pero no lo miras.
- Dices, que 15 años después, apenas has cambiado nada. ¿Tu paso por OT de verdad no cambió nada?
- Cambió en el sentido de que pasé de ser una persona anónima a un personaje público, y eso, obviamente, te cambia la vida entera, pero confieso que lo he llevado muy bien. Creo que la gente me saluda porque todos somos super simpáticos. No se me hace pesado ni un incordio. No tengo ningún acoso ni público ni mediático. Creo que cuando una normaliza la situación, la gente la normaliza también. Cuando una se pone gafas de sol y demás, crea una distancia y una tensión innecesaria. Yo lle
- ¿Al principio sí notaste ese cambio?
- Hombre, es que al principio me han llegado a cortar mechones del pelo al aire cuando bajaba de un autobús. Eso me cuesta encajarlo a mi y creo que a cualquiera. Los fanatismos tienen su parte buena para un negocio, que en ese caso no era el mío, era el beneficio de otros; y la parte mala, que es que puede mostrar situaciones dolorosas. No me gusta la palabra fan. Quiero pensar que la gente me sigue por mi música, no me gusta el fanatismo como perdida de consciencia. Es que lo tienes que llevar mal... No es normal que por bajar de un autobús griten 1500 personas. A mí no me entra en la cabeza. Me pasó la primera vez, la segunda fui tranquilamente andando y saludando, y eso lo apliqué a mi vida durante 10 años.
- ¿Qué es lo más extraño que te ha pasado?
- Recuerdo que cuando tenía el pelo largo, estaba hablando con alguien y de repente noté como alguien me tocaba el pelo y cuando me giré lo estaba oliendo. Me dijo que quería saber a qué olía. Le dije, pregúntalo. Fue un poco como, ¿qué haces?. ¿Saber a qué me huele el pelo? Esas cosas me descolocan mucho.
- ¿Tú nunca has sido fan de nadie?
- Soy super seguidora de The Smiths, si veo a Morrissey creo que me desmayo, pero creo que nunca llegaría a un punto de frikismo así.
- El título de tu nuevo disco es 'La cuenta atrás'. ¿Para qué?
- El título es la cuenta atrás del anterior disco a este. Refleja un poco esos recorridos internos que hay que hacer para tomar decisiones con valor. Habla de principios que para mí son importantes como la amistad, la honestidad, la lealtad, la empatía... Es una cuenta atrás que se cumplió y de la que ahora estoy disfrutando.
- Te quejas de que ninguna radio fórmula nacional te ha apoyado...
- Ninguna. Las autonómicas sí, pero las nacionales no me pinchan ninguna y no sé por qué. Mi disco está colocado el sexto entre los discos más vendidos de este país y lo que tengo por delante son artistas internacionales y La oreja de Van Goght. Si estoy en el seis, sin sonar, me pregunto qué pasaría si sonase. Pero, para mí es super satisfactorio que esté en 6 en una lista de 100 discos. Tengo un público muy fiel. Me duele un poco porque no sé que he hecho para no sonar. No sé si es porque estoy entre la música independiente y la superventas, no tengo una etiqueta.
- Te definen como una artista de vocación, aliento creativo y valentía. ¿Cómo te defines tú?
- Mucho más normal que eso. (Risas) Me defino como una gran curranta. La inspiración viene, pero si me tomo un mojito en la playa normalmente no llega. Yo me siento muchas horas al piano. Soy muy luchadora y trabajadora. Valiente, si dejarse la pasta en hacer lo que quieres lo es, lo seré, pero hay muchos jóvenes que también lo hacen.
- En el disco dedicas varias canciones a esa gente que se siente distinta a los demás ¿Te consideras alguien diferente?
- Sí, pero no como una nota diferenciadora o como algo soberbio. Soy un poco friki y disfruto con cosas estúpidas. No tengo complejos y muy pocas cosas me dan vergüenza. Para sentirme ridícula tengo que sentir que me faltan el respeto. Me gusta la gente friki y por ejemplo, me gusta hablar sola. Tengo monólogos conmigo misma donde discuto cosas. Sé que estoy un poco loca, pero creo que eso tiene su parte buena, es mucho más fácil vivir así.
- ¿Tu familia te apoya en toda esta locura?
- Mucho. Me apoya y, sobretodo, me respeta. Hay cosas que les han gustado más y otras menos y a veces sufren. Es difícil decirles que vas a dedicarte a algo que no sabes si te dará de comer, pero que igualmente tienes que irte a vivir a Madrid - con los gastos que eso supone- y aparcar la carrera durante unos años. Si en esta carrera no tienes una familia que te apoye, en los momentos difíciles donde realmente no se come con este negocio, está complicado.