Actualizado 16/06/2021 17:29 CET

Día Mundial de la Tapa: El placer no está reñido con lo saludable

Archivo - Cerveza y tapas
Archivo - Cerveza y tapas - LAURA CANTERO - Archivo

   MADRID, 16 Jun. (CHANCE) -

   El Día Mundial de la Tapa se celebra cada tercer jueves de junio con el objetivo de reivindicar la importancia de este bocado como aliciente para el turismo gastronómico de nuestro país. No es por tanto de extrañar que algo tan típico de la cultura española sea celebrado como el bien cultural que es, y más aún cuando tapa y Dieta Mediterránea se funden en una misma cosa.

   La tapa es uno de los buques insignia de la cultura y alimentación española y su consumo es habitual en forma de aperitivo o para abrir boca antes de las comidas. Esta tradición se remonta varios siglos atrás y tiene su origen en las tabernas y mesones de toda España donde existe una gran variedad de tapas típicas de cada zona de nuestra geografía. Según la leyenda, fue el Rey Alfonso X "El Sabio" quien dispuso por obligación que en los mesones castellanos no se sirviese bebida si no era acompañada con algo de comida.

   Si bien es cierto que dentro del mundo de las tapas existen multitud de opciones, el placer no tiene por qué estar reñido con lo saludable. En consonancia con la Dieta Mediterránea, que abarca alimentos por lo general poco calóricos y especialmente nutritivos, una tapa saludable puede incluir espárragos, berenjenas, zanahorias o verduras en general, así como aceitunas, encurtidos o las tapas con champiñones, setas o huevo, muy habituales en nuestras cocinas. Los aliños de verdura y pescado son otra opción muy habitual, con el aporte calórico de alimentos mediterráneos como son el Aceite de oliva Virgen Extra (AOVE) o los frutos secos, cuya energía es muy bien asimilada por nuestro organismo.

   "Las tapas son algo muy distintivo de nuestra gastronomía, nuestra forma de socializar y, en definitiva, de nuestra cultura", subraya Jesús Román Martínez, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de las Ciencias de la Alimentación (SEDCA). "Dentro de este esquema, la tapa no se entiende sin su correspondiente bebida. Obviamente, la primera elección de hidratación ha de ser siempre el agua, pero también podemos decantarnos por la cerveza, una opción que, de hecho, es muy habitual. Y no es de extrañar, ya que el acto social del tapeo constituye uno de los mejores escenarios para el consumo de cerveza: en compañía, acompañando las comidas y con moderación". "De hecho, al igual que el resto de los alimentos fermentados, la cerveza aporta valores nutricionales valiosos ya que es rica en polifenoles, entre otros componentes. Estos aportan un efecto cardioprotector, lo que hace que el consumo moderado de cerveza esté asociado a un menor riesgo cardiovascular", apunta Jesús Román.

   "Es importante tener en cuenta que los posibles efectos beneficiosos de la cerveza se observan únicamente cuando el consumo es moderado y responsable, por parte de adultos sanos, en el marco de una alimentación sana y equilibrada", advierte el presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de las Ciencias de la Alimentación (SEDCA). "Ir de tapas" o el verbo "tapear" siguen siendo dos conceptos muy utilizados hoy en día en España. De hecho, según una encuesta realizada por Madison Market Research, con la colaboración de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de Alimentación (SEDCA), el 75% de los españoles sale de bares todas las semanas y un 7% de ellos a diario. Esta tradición que, si bien se han visto inevitablemente afectadas por la pandemia, se espera que poco a poco se recupere y vuelva a ser un elemento esencial de la oferta turística de nuestro país.